Ingredientes:

  • 1 taza (150 g) de almendras crudas sin piel
  • 4 tazas (950 ml) de agua fría, filtrada
  • 2-4 cucharadas (30-60 ml) de sirope de agave, miel, o azúcar al gusto
  • Opcional: 1/2 cucharadita de extracto de vainilla
  • Opcional: Una pizca de sal
  • Opcional: Canela en polvo para decorar

Instrucciones:

  1. Coloca las almendras en un recipiente hondo y cúbrelas con agua. Remoja durante al menos 8 horas (o toda la noche) en el refrigerador.
  2. Escurre las almendras remojadas y enjuágalas bajo agua corriente.
  3. Coloca las almendras escurridas en la licuadora junto con las 4 tazas de agua fría. Licúa hasta obtener una mezcla homogénea y cremosa.
  4. Vierte la mezcla a través de una estopilla o colador fino. Exprime bien la estopilla para extraer la mayor cantidad de líquido posible. Si usas un colador normal, presiona con una cuchara.
  5. Incorpora el sirope de agave (o miel/azúcar), el extracto de vainilla (si lo usas) y la pizca de sal. Prueba y ajusta el dulzor según tu preferencia.
  6. Refrigera el agua de almendra durante al menos 30 minutos para que esté bien fría. Sirve en vasos con hielo y decora con una pizca de canela en polvo (opcional).