Ingredientes:
- 4-5 dientes de ajo grandes, pelados (20-25g)
- 1/2 cucharadita de sal gruesa (2.5 ml)
- 1 huevo entero
- 1 cucharada de zumo de limón fresco (15 ml)
- 1/2 taza de aceite de girasol (120 ml)
- 1/2 taza de aceite de oliva virgen extra (120 ml)
Instrucciones:
- Pela los dientes de ajo y córtalos en trozos más pequeños.
- Introduce el ajo picado y la sal en el procesador de alimentos o vaso de la batidora. Tritura hasta obtener una pasta fina.
- Agrega el huevo entero y el zumo de limón a la mezcla de ajo. Bate durante unos segundos hasta que estén bien combinados.
- Con el procesador o la batidora en marcha, comienza a verter el aceite de girasol muy lentamente en un hilo fino. Observarás cómo la mezcla empieza a emulsionar y a adquirir una textura cremosa.
- Una vez que la mezcla esté emulsionada y espesa, sigue vertiendo el aceite de oliva virgen extra, también en un hilo fino, hasta que se incorpore por completo.
- Prueba el alioli y ajusta la sal o el zumo de limón si es necesario. Si lo quieres más ligero, añade una cucharadita de agua fría y vuelve a batir.
- Transfiere el alioli a un recipiente hermético y refrigera durante al menos 30 minutos antes de servir. Esto permite que los sabores se mezclen y se intensifiquen.