Ingredientes:

  • 400 g de harina de avena certificada sin gluten
  • 40 g de semillas de chía enteras
  • 10 g de sal marina fina
  • 15 g de polvo de hornear
  • 450 ml de agua tibia a 35°C
  • 15 ml de vinagre de manzana
  • 30 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 10 g de miel

Instrucciones:

  1. Preparación del molde: Forra tu molde con papel de horno o pincela con un poco de aceite de oliva.
  2. Mezcla de secos: En un bol amplio, combina los 400 g de harina de avena, los 40 g de chía, la sal y el polvo de hornear. Revuelve bien con un batidor de mano para asegurar que el leudante esté distribuido.
  3. Activación de líquidos: En una jarra aparte, mezcla el agua a 35°C con la miel, el aceite y el vinagre. Remueve hasta que la miel se disuelva por completo.
  4. Unión de mundos: Vierte los líquidos sobre los secos. Usa una espátula para integrar todo con movimientos envolventes.
  5. El reposo sagrado: Deja reposar la mezcla en el bol por 10 minutos. Este tiempo es vital para que las fibras de la Avena Y Chía se hinchen y la masa espese.
  6. Transferencia: Vierte la masa en el molde. Debe tener una consistencia espesa, similar a un puré denso, no líquida. Alisa la superficie con la espátula húmeda.
  7. Decoración opcional: Esparce unas cuantas semillas extra de chía o copos de avena por encima. Presiona ligeramente para que se peguen.
  8. Horneado: Lleva al horno precalentado a 180°C (350°F) durante 50 minutos. Cocina hasta que al golpear la superficie suene hueco y esté firme al tacto.
  9. Enfriamiento técnico: Saca el pan del molde y colócalo sobre una rejilla inmediatamente.
  10. La prueba de fuego: Espera al menos 30 minutos antes de cortar. La estructura interna termina de asentarse durante el enfriamiento.