Ingredientes:
- 500 ml Leche entera (o semidesnatada)
- 4 Yemas de huevo grandes
- 100 g Azúcar granulada
- 40 g Maicena (fécula de maíz)
- 1 trozo grande Piel de limón
- 1 unidad Vaina de vainilla (o 5 ml de extracto)
- 250 g Harina de trigo común
- 50 g Mantequilla sin sal (o Manteca de cerdo, derretida)
- 120 ml Agua o Leche
- 1 Huevo L batido
- 1 pizca Sal fina
- 1 L Aceite vegetal neutro (Girasol), para freír
- 50 g Azúcar granulada, para el acabado
- 10 g Canela en polvo, para el acabado
Instrucciones:
- Calentar la leche en un cazo con la piel de limón y la vainilla. Retirar justo antes de que hierva. Tapar y dejar infusionar 10 minutos. Retirar la piel y la vaina.
- En un bol, batir las yemas con el azúcar hasta blanquear. Incorporar la maicena. Verter la leche infusionada caliente poco a poco, removiendo. Devolver toda la mezcla al cazo y cocinar a fuego medio-bajo, sin dejar de remover, hasta que espese y hierva suavemente durante 1 minuto.
- Verter la crema en una fuente plana. Cubrir con film transparente tocando la superficie ('a piel') para evitar costras. Enfriar a temperatura ambiente y luego refrigerar por un mínimo de 1 hora.
- En una olla, calentar el agua/leche, la mantequilla/manteca y la sal hasta que hierva. Retirar del fuego y añadir la harina de golpe. Remover vigorosamente hasta formar una bola que se separe de las paredes.
- Dejar enfriar la masa 5 minutos. Incorporar el huevo batido poco a poco, amasando hasta obtener una masa lisa y manejable. Envolver en film y refrigerar por al menos 30 minutos.
- Estirar la masa muy fina (1-2 mm) sobre una superficie enharinada. Cortar rectángulos o triángulos grandes (rombos) y reservar.
- Calentar el aceite hasta alcanzar 170-175°C. Freír la masa por tandas, dándoles la vuelta a mitad de cocción. Deberían hincharse ligeramente y dorarse (aprox. 1-2 minutos por lado). Retirar y escurrir inmediatamente sobre papel de cocina.
- Mezclar azúcar granulada y canela en polvo. Rebozar cada bartolillo tibio en esta mezcla. Una vez fríos, batir la crema para suavizarla, colocarla en una manga pastelera y rellenar generosamente cada bartolillo haciendo un pequeño corte lateral.