Ingredientes:

  • 400 g de boquerones frescos, limpios y abiertos en mariposa, sin espina dorsal.
  • 50 g de harina de garbanzo
  • Sal fina al gusto
  • Aceite de oliva virgen extra o aceite de girasol, para freír (aproximadamente 500 ml)
  • 3 dientes de ajo negro pelados
  • 1 huevo entero (a temperatura ambiente)
  • 50 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 50 ml de aceite de girasol
  • 1 cucharadita de vinagre de Jerez (o vinagre de vino blanco)
  • Sal al gusto

Instrucciones:

  1. Sala los boquerones por ambos lados. Enharínalos con la harina de garbanzo, asegurándote de cubrir bien toda la superficie. Sacude el exceso de harina.
  2. Calienta abundante aceite en la sartén a fuego medio-alto. Debe estar lo suficientemente caliente para que los boquerones se doren rápidamente sin quemarse.
  3. Fríe los boquerones en tandas pequeñas para no bajar la temperatura del aceite. Cocina durante 1-2 minutos por cada lado, hasta que estén dorados y crujientes.
  4. Retira los boquerones fritos con una espumadera y colócalos sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
  5. Introduce en el vaso de la batidora los dientes de ajo negro, el huevo, el aceite de oliva virgen extra, el aceite de girasol, la sal y el vinagre.
  6. Introduce la batidora hasta el fondo del vaso y bátelo sin mover durante unos segundos. Después, empieza a subir y bajar lentamente la batidora hasta que el alioli emulsione y tenga una consistencia cremosa. Si es necesario, añade un poco más de aceite poco a poco hasta conseguir la textura deseada.
  7. Sirve los boquerones fritos calientes, acompañados del alioli de ajo negro. ¡Un chorrito de limón también le va de maravilla!