Ingredientes:
- 4 caballas frescas (de unos 150g cada una), limpias y sin espinas (aprox. 600g)
- Aceite de oliva virgen extra, cantidad necesaria para freír (aproximadamente 1 taza / 240 ml)
- Sal gruesa, al gusto
- Pimienta negra recién molida, al gusto
- 1 cebolla grande, cortada en juliana fina (aprox. 200g)
- 3 dientes de ajo, laminados (aprox. 15g)
- 1 pimiento rojo pequeño, cortado en tiras finas (aprox. 100g)
- 1 pimiento verde pequeño, cortado en tiras finas (aprox. 100g)
- 1 hoja de laurel
- 1 cucharadita de pimentón dulce (5 ml)
- 1 cucharadita de pimentón picante (opcional) (5 ml)
- 50 ml de vinagre de Jerez (¼ taza)
- 100 ml de vino blanco seco (½ taza)
- 200 ml de aceite de oliva virgen extra (¾ taza + 2 cucharadas)
- 10 granos de pimienta negra
- 4 clavos de olor
- Sal, al gusto
Instrucciones:
- Salpimentar las caballas.
- Calentar abundante aceite en una sartén y freír las caballas por ambos lados hasta que estén doradas. Retirar y reservar.
- En la misma sartén (retirando el exceso de aceite), sofreír la cebolla, el ajo y los pimientos a fuego medio hasta que estén blandos.
- Incorporar el laurel, los pimentones, la pimienta y los clavos de olor. Remover durante unos segundos.
- Verter el vinagre de Jerez y el vino blanco. Dejar reducir durante unos minutos.
- Incorporar el aceite de oliva virgen extra.
- Cocinar a fuego lento durante 5 minutos para que los sabores se integren.
- Colocar las caballas en el recipiente hermético y verter el escabeche caliente por encima. Asegurarse de que la caballa quede bien cubierta.
- Dejar enfriar a temperatura ambiente y luego refrigerar durante al menos 2 horas (idealmente, de un día para otro) para que los sabores se desarrollen.