Ingredientes:
- 300 ml de café recién hecho (20g de café molido)
- 1 rama de canela de Ceylán
- 2 clavos de olor enteros
- 1 pizca de jengibre en polvo
- 1 pizca de nuez moscada recién rallada
- 1 cucharadita de melaza o azúcar moreno oscuro
- 200 ml de leche entera
- 2 g de cacao en polvo puro para decorar
- 50 ml de agua para la infusión de especias
Instrucciones:
- Fragmentar la canela. Rompe la rama en 3 o 4 trozos con las manos. Nota: Esto expone más superficie al agua.
- Preparar la esencia. Pon en el cazo los 50 ml de agua, la canela, los clavos y el jengibre.
- Hervir las especias. Calienta a fuego medio hasta que el agua burbujee vigorosamente y reduzca ligeramente (unos 3-4 minutos).
- Añadir el dulzor. Incorpora la melaza o el azúcar moreno al cazo de las especias. Mezcla hasta que no queden grumos oscuros en el fondo.
- Extraer el café. Prepara tus 300 ml de café usando los 20g de grano molido. Busca una temperatura de unos 92°C para no quemarlo.
- Fusionar líquidos. Vierte la infusión de especias (colándola para retirar los trozos grandes) directamente sobre el café recién hecho.
- Calentar la leche. Pon los 200 ml de leche al fuego hasta que veas vapor subiendo pero sin que llegue a hervir.
- Espumar con paciencia. Bate la leche hasta que doble su volumen y tenga una apariencia de pintura fresca brillante.
- Servir con cuidado. Reparte la mezcla de café en dos tazas y vierte la leche espumada encima.
- Toque final festivo. Espolvorea el cacao en polvo y la nuez moscada hasta que cubras ligeramente la espuma blanca.