Ingredientes:
- 600 g de calabacín firme, cortado en rodajas de 0.5 cm
- 20 ml de aceite de oliva virgen extra
- 5 g de sal fina
- 2 g de pimienta negra recién molida
- 100 g de queso mozzarella rallado
- 50 g de queso parmesano rallado
- 2 g de orégano seco
- 3 g de ajo en polvo
Instrucciones:
- Cortar los calabacines en rodajas uniformes de 0.5 cm. Esparcir la sal sobre ellas y dejarlas reposar en un colador durante 10 minutos para extraer el exceso de humedad. Secar cada rodaja cuidadosamente con papel de cocina.
- Precalentar el horno a 200 °C. Pincelar la base de una fuente para horno con aceite de oliva. Colocar las rodajas de calabacín solapándolas ligeramente en capas, pincelando con aceite y pimienta entre cada nivel.
- Mezclar el queso mozzarella, el queso parmesano, el orégano y el ajo en polvo en un recipiente. Cubrir la superficie de los calabacines con esta mezcla, presionando ligeramente.
- Hornear durante 15-20 minutos o hasta que la superficie esté burbujeante y presente un tono dorado oscuro.