Ingredientes:

  • 400 g de calabacín pequeño
  • 2 g de sal fina
  • 30 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 15 ml de zumo de limón recién exprimido
  • 2 g de pimienta negra molida
  • 50 g de queso parmesano en lascas
  • 30 g de nueces tostadas
  • 5 g de brotes tiernos

Instrucciones:

  1. Lavar el calabacín y secarlo bien. Utilizando un pelador de verduras, cortar láminas longitudinales desde un extremo al otro hasta llegar al núcleo de semillas. Disponer las láminas solapadas en un plato llano y espolvorear la sal finamente.
  2. En un bowl, mezclar el aceite de oliva y el zumo de limón. Batir enérgicamente con un tenedor o varillas pequeñas hasta lograr una emulsión opaca y ligada. Incorporar la pimienta negra molida.
  3. Verter la vinagreta uniformemente sobre las láminas de calabacín. Dejar reposar la preparación durante 20 minutos a temperatura ambiente para que el ácido del limón actúe sobre la fibra del vegetal.
  4. Justo antes de servir, distribuir el queso parmesano, las nueces tostadas y los brotes tiernos por encima para mantener la textura crujiente.