Ingredientes:

Instrucciones:

  1. Asar los poblanos directamente sobre el comal hasta que la piel esté completamente negra y ampollada. Colocarlos en una bolsa cerrada por 15 minutos para que suden.
  2. Pelar los chiles sudados bajo agua fría. Hacer una abertura longitudinal, desvenar y retirar semillas, manteniendo el tallo intacto. Reservar.
  3. Para el picadillo: Calentar aceite, sofreír cebolla y ajo. Añadir la carne y cocinar hasta dorar. Escurrir el exceso de grasa.
  4. Integrar al picadillo el jitomate, la manzana, pasas y almendras. Sazonar con sal, pimienta, comino y canela. Cocinar 5 minutos.
  5. Incorporar caldo y vinagre. Dejar hervir a fuego lento hasta que el líquido se evapore y los sabores se concentren. Dejar enfriar completamente.
  6. Rellenar cada chile con el picadillo frío. Sellar ligeramente la abertura si es necesario.
  7. Pasar cada chile relleno ligeramente por harina de trigo, asegurándose de que quede cubierto.
  8. Batir las claras de huevo con sal hasta alcanzar picos firmes. Añadir las yemas batiendo suavemente hasta integrar, logrando una mezcla esponjosa (capeado).
  9. Calentar el aceite para freír a 175°C (350°F). Pasar cada chile enharinado por el huevo batido, cubriéndolo completamente.
  10. Sumergir el chile capeado con cuidado en el aceite caliente. Freír por todos lados hasta obtener un dorado inflado y uniforme. Retirar y escurrir en papel absorbente.
  11. Preparar el caldillo: Licuar jitomates, cebolla y ajo con un poco de caldo. Sofreír la salsa licuada en una cazuela con aceite por 10 minutos.
  12. Agregar el caldo de pollo restante al caldillo y sazonar. Cocer a fuego lento hasta espesar ligeramente.
  13. Servir los chiles rellenos calientes en un plato hondo, bañados generosamente con el caldillo de jitomate.