Ingredientes:

  • 6 chiles poblanos
  • 1 cucharada (15 ml) de aceite vegetal (opcional)

Instrucciones:

  1. Si usas el horno, precalienta a 200°C (400°F). Si usas la estufa, prepara un quemador a fuego alto.
  2. Engrasa la charola y coloca los chiles. Asa por 15-20 minutos, volteando cada 5 minutos, hasta que la piel esté negra y ampollada por todos lados (horno). Coloca un chile directamente sobre la llama (o usa pinzas). Asa, girando constantemente con las pinzas, hasta que la piel esté negra y ampollada (estufa).
  3. Coloca los chiles calientes en una bolsa de plástico o un recipiente. Cierra bien y deja sudar por 10-15 minutos.
  4. Con cuidado, raspa la piel quemada con un cuchillo pequeño o con los dedos. La piel debería desprenderse fácilmente. Enjuaga los chiles bajo el agua para retirar cualquier resto de piel.
  5. Si vas a rellenar los chiles, haz una incisión longitudinal. Retira las venas y las semillas con cuidado.