Ingredientes:
- 1.5 kg de paletilla o pierna de cordero lechal
- 60 g de manteca de cerdo o aceite de oliva virgen extra
- 4 dientes de ajo morado
- 15 ml de vinagre de sidra
- 10 g de sal marina gruesa
- 200 ml de vino blanco seco (tipo Rueda o Albariño)
- 100 ml de agua mineral
- 2 ramas de romero fresco
- 1 hoja de laurel
- 800 g de patatas medianas tipo Monalisa
Instrucciones:
- Precalienta el horno a 160°C con calor arriba y abajo.
- Machaca los ajos morados con la sal gruesa en un mortero hasta obtener una pasta rústica. Incorpora el vinagre de sidra a la pasta de ajo y mezcla bien.
- Limpia el cordero de posibles restos de grasa excesiva, pero deja la piel intacta.
- Unta generosamente la carne con la manteca de cerdo a temperatura ambiente. Asegúrate de cubrir cada pliegue de la pieza.
- Frota la mezcla de ajo y vinagre sobre la manteca.
- Coloca el cordero en la bandeja de barro con la piel hacia abajo (empezamos por el lado menos estético).
- Vierte el agua mineral y el vino blanco en el fondo de la bandeja, nunca sobre la carne.
- Añade el laurel y el romero al líquido.
- Hornea durante 45 minutos.
- Pela y corta las patatas en rodajas de 1 cm.
- Saca la bandeja, da la vuelta al cordero con cuidado de no romper la piel.
- Coloca las patatas alrededor de la carne, sumergiéndolas parcialmente en el jugo.
- Sube la temperatura del horno a 190°C.
- Hornea otros 50 minutos. Observa cómo la piel burbujea y se torna dorada.
- Rocía la carne con el propio jugo de la bandeja cada 15 minutos. Esto crea capas de sabor y brillo.
- Retira del horno cuando al pinchar cerca del hueso el jugo salga totalmente claro.
- Deja reposar la pieza 15 minutos fuera del horno antes de trinchar. Esto permite que las fibras se relajen y retengan el jugo.