Ingredientes:

  • 1.5 kg de paletilla o pierna de cordero lechal
  • 60 g de manteca de cerdo o aceite de oliva virgen extra
  • 4 dientes de ajo morado
  • 15 ml de vinagre de sidra
  • 10 g de sal marina gruesa
  • 200 ml de vino blanco seco (tipo Rueda o Albariño)
  • 100 ml de agua mineral
  • 2 ramas de romero fresco
  • 1 hoja de laurel
  • 800 g de patatas medianas tipo Monalisa

Instrucciones:

  1. Precalienta el horno a 160°C con calor arriba y abajo.
  2. Machaca los ajos morados con la sal gruesa en un mortero hasta obtener una pasta rústica. Incorpora el vinagre de sidra a la pasta de ajo y mezcla bien.
  3. Limpia el cordero de posibles restos de grasa excesiva, pero deja la piel intacta.
  4. Unta generosamente la carne con la manteca de cerdo a temperatura ambiente. Asegúrate de cubrir cada pliegue de la pieza.
  5. Frota la mezcla de ajo y vinagre sobre la manteca.
  6. Coloca el cordero en la bandeja de barro con la piel hacia abajo (empezamos por el lado menos estético).
  7. Vierte el agua mineral y el vino blanco en el fondo de la bandeja, nunca sobre la carne.
  8. Añade el laurel y el romero al líquido.
  9. Hornea durante 45 minutos.
  10. Pela y corta las patatas en rodajas de 1 cm.
  11. Saca la bandeja, da la vuelta al cordero con cuidado de no romper la piel.
  12. Coloca las patatas alrededor de la carne, sumergiéndolas parcialmente en el jugo.
  13. Sube la temperatura del horno a 190°C.
  14. Hornea otros 50 minutos. Observa cómo la piel burbujea y se torna dorada.
  15. Rocía la carne con el propio jugo de la bandeja cada 15 minutos. Esto crea capas de sabor y brillo.
  16. Retira del horno cuando al pinchar cerca del hueso el jugo salga totalmente claro.
  17. Deja reposar la pieza 15 minutos fuera del horno antes de trinchar. Esto permite que las fibras se relajen y retengan el jugo.