Ingredientes:
- 4 contramuslos de pollo con hueso
- 200g de garbanzos cocidos
- 3 zanahorias grandes cortadas en bastones
- 2 calabacines medianos en rodajas
- 1 cebolla morada grande picada
- 150g de calabaza en cubos
- 1 litro de caldo de pollo bajo en sodio
- 300g de sémola de cuscús de grano medio
- 2 cucharadas de Ras el Hanout
- 1 cucharadita de cúrcuma pura
- 1 rama de canela
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharadita de sal marina
- 0.5 cucharadita de pimienta negra
Instrucciones:
- Calienta el aceite de oliva en una olla de fondo pesado. Salpimienta los contramuslos de pollo y séllalos a fuego medio-alto hasta que la piel esté crujiente y dorada. Retira y reserva.
- En la misma grasa, sofríe la cebolla morada hasta que esté translúcida, raspando el fondo para liberar los jugos del pollo.
- Incorpora el Ras el Hanout y la cúrcuma, tostándolos por 30 segundos. Regresa el pollo a la olla, añade las zanahorias, la rama de canela y el caldo de pollo. Cocina a fuego lento durante 15 minutos.
- Añade la calabaza, el calabacín y los garbanzos cocidos. Continúa la cocción a fuego lento durante 15-20 minutos adicionales hasta que las verduras estén tiernas y el pollo cocido.
- Mientras tanto, coloca el cuscús seco en un bol grande. Hierve 300ml del caldo de la cocción (proporción 1:1) y viértelo sobre el cuscús. Tapa herméticamente y deja hidratar fuera del fuego durante 5 minutos.
- Destapa el cuscús y usa un tenedor de acero para separar los granos con cuidado, logrando la textura aireada. Sirve el pollo y los vegetales con su caldo sobre la base de sémola.