Ingredientes:

  • 60g mantequilla sin sal
  • 60g harina de todo uso
  • 750 ml leche entera, tibia
  • Pizca de nuez moscada
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra al gusto
  • 150g jamón ibérico, finamente picado
  • 1 cucharada aceite de oliva
  • 1/4 cebolla amarilla, finamente picada
  • 1 taza harina de todo uso (120g)
  • 2 huevos grandes, batidos
  • 2 tazas pan rallado (200g)
  • Aceite de oliva o vegetal para freír

Instrucciones:

  1. En una sartén, calienta el aceite de oliva a fuego medio. Sofríe la cebolla hasta que esté transparente. Agrega el jamón picado y sofríe brevemente hasta que esté fragante. Retira de la sartén y reserva.
  2. Derrite la mantequilla en la misma sartén a fuego medio. Incorpora la harina con un batidor y cocina durante 1-2 minutos para crear un roux (tostarlo un poquito).
  3. Agrega gradualmente la leche tibia, poco a poco, asegurándote de que cada adición esté completamente incorporada antes de agregar más.
  4. Continúa batiendo constantemente hasta que la salsa espese y se vuelva suave. Cocina a fuego lento durante 5-7 minutos, revolviendo con frecuencia, para eliminar el sabor a harina.
  5. Sazona con sal, pimienta y nuez moscada. Prueba y ajusta la sazón según sea necesario.
  6. Incorpora la mezcla de jamón y cebolla salteados a la bechamel.
  7. Vierte la mezcla en un plato hondo, cubre con papel film (presionando directamente sobre la superficie para evitar que se forme una piel) y refrigera durante al menos 2 horas, o preferiblemente durante la noche, hasta que esté firme. ¡Esto es crucial para que no se deshagan!
  8. Saca cucharadas de la mezcla enfriada y da forma de pequeñas croquetas ovaladas.
  9. Pasa cada croqueta por harina, sumerge en huevo batido y luego cubre completamente con pan rallado.
  10. Calienta el aceite en una freidora o sartén grande a 175°C (350°F). Fríe las croquetas en tandas hasta que estén doradas y calientes por dentro. ¡Cuidado de no quemarlas!
  11. Retira las croquetas con una espumadera y colócalas sobre una rejilla de enfriamiento cubierta con papel absorbente para escurrir el exceso de aceite. Sirve inmediatamente.