Ingredientes:

  • 900g de patatas Yukon Gold, peladas y cortadas en cuartos
  • 5g de sal kosher, más al gusto
  • 113g de mantequilla sin sal, ablandada y cortada en cubos
  • 120ml de crema espesa, calentada
  • 60ml de leche entera, calentada
  • 0.5g de pimienta blanca molida (o pimienta negra)
  • Opcional: 1 diente de ajo, picado (para puré de patata al ajo)
  • Opcional: 30g de cebollino fresco, finamente picado (para decorar)

Instrucciones:

  1. Coloque las patatas en una olla grande y cúbralas con agua fría. Agregue 5g de sal. Lleve a ebullición a fuego alto, luego reduzca el fuego a medio y cocine a fuego lento hasta que las patatas se puedan perforar fácilmente con un tenedor (unos 15-20 minutos).
  2. Mientras las patatas se cocinan, caliente suavemente la mantequilla, la crema y la leche en un cuenco o cacerola resistente al calor. ¡No hierva! Solo queremos que esté caliente para ayudar a que se incorpore sin problemas.
  3. Una vez que las patatas estén tiernas, escúrralas completamente en un colador. Vuelva a colocar las patatas en la olla y póngalas a fuego lento durante 1-2 minutos para que se sequen un poco. Esto ayuda a prevenir un puré acuoso.
  4. Con un pasapurés o un machacador de patatas, machaque las patatas mientras aún están calientes. Si usa un pasapurés, páselas por él a la olla. Si usa un machacador, machaque hasta que quede suave, pero tenga cuidado de no trabajarlas demasiado.
  5. Agregue gradualmente la mezcla de mantequilla caliente al puré de patatas, batiendo hasta que quede suave y cremoso.
  6. Sazone con pimienta blanca (o pimienta negra) y sal al gusto. Agregue más leche o crema caliente si es necesario para alcanzar la consistencia deseada. (¡Pruébalo! Pruebe y ajuste la sazón según sea necesario).
  7. Adorne con cebollino fresco (si lo usa) y sirva inmediatamente. ¡Disfruta!