Ingredientes:
- 2 pechugas de pollo grandes (aprox. 450g total)
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharadita de ajo en polvo
- 1 pizca de sal marina
- 1 pizca de pimienta negra
- 1 huevo grande
- 2 anchoas en aceite
- 1 cucharadita de mostaza Dijon
- 1 diente de ajo pequeño
- 15ml de jugo de limón amarillo
- 112ml de aceite de girasol
- 30g de queso Parmesano Reggiano rallado
- 5ml de salsa Worcestershire
- 300g de corazones de lechuga romana
- 30g de croutons de pan tostado
- 15g de láminas de queso Parmesano para decorar
Instrucciones:
- Seca las 2 pechugas grandes con papel absorbente.
- Esparce la cucharadita de ajo en polvo, la pizca de sal marina y la pimienta negra por ambos lados, presionando para que se peguen.
- Calienta la cucharada de aceite de oliva en la sartén a fuego medio alto. Cocina el pollo hasta que esté dorado y se despegue solo (aprox. 3 min por lado).
- Retira el pollo y déjalo descansar en una tabla mientras haces la salsa. No lo toques.
- En un bol, machaca el diente de ajo y las 2 anchoas hasta formar una pasta. Añade la cucharadita de mostaza Dijon y el huevo.
- Incorpora los 112ml de aceite de girasol en un hilo muy fino mientras bates constantemente hasta que espese y brille como una seda.
- Agrega los 15ml de jugo de limón, los 30g de Parmesano rallado y los 5ml de salsa Worcestershire. Mezcla suavemente.
- Coloca los 300g de corazones de lechuga (troceados a mano) en un bol grande. Vierte la mitad de la salsa y mezcla para que cada hoja brille.
- Rebana las pechugas en tiras de 1 cm. Notarás que están increíblemente jugosas.
- Coloca la lechuga, añade los 30g de croutons, el pollo encima y decora con los 15g de láminas de Parmesano. Sirve inmediatamente para evitar que el pan se ablande.