Ingredientes:

  • 800 g de calabaza (variedad butternut o potimarrón), pelada y en cubos de 2 cm
  • 30 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 5 g de sal fina
  • 2 g de pimienta negra recién molida
  • 2 g de pimentón dulce
  • 100 g de rúcula fresca
  • 80 g de queso feta desmenuzado
  • 40 g de nueces troceadas
  • 1 aguacate mediano (aprox. 150 g) en láminas
  • 45 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 15 ml de vinagre balsámico de Módena
  • 10 ml de miel
  • 2 g de sal

Instrucciones:

  1. Precalentar el horno a 200°C. Colocar papel vegetal en la bandeja y distribuir los cubos de calabaza sin que se toquen entre sí. Rociar con 30 ml de aceite de oliva, sal, pimienta y pimentón. Hornear durante 25-30 minutos, volteándolos a mitad del tiempo, hasta que estén tiernos y dorados.
  2. Preparar la vinagreta mezclando en un frasco 45 ml de aceite de oliva, 15 ml de vinagre balsámico, 10 ml de miel y 2 g de sal. Agitar vigorosamente hasta emulsionar.
  3. En un bol grande, colocar la base de rúcula y añadir la calabaza aún templada.
  4. Incorporar el queso feta, las nueces y las láminas de aguacate.
  5. Rociar la vinagreta balsámica justo antes de servir.