Ingredientes:
- 60 ml Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE)
- 400 g Costilla de Cerdo (troceada)
- 100 g Panceta o Butifarra (opcional, en dados)
- 1 unidad Cebolla grande, finamente picada
- 100 g Pimiento Rojo, finamente picado
- 3 unidades Dientes de Ajo laminados
- 200 g Tomate rallado o triturado
- 80 ml Vino Blanco Seco
- 1 cucharadita Pimentón Dulce Ahumado
- 5-6 hebras Azafrán o colorante alimentario (opcional)
- 300 g Fideos Gruesos (No. 3 o No. 4)
- 1200 ml Caldo de Pollo o Carne, caliente
- Sal y Pimienta Negra al gusto
Instrucciones:
- Calentar el AOVE en la cazuela a fuego medio-alto. Añadir la costilla de cerdo y la panceta (si usa) y sellar bien hasta que estén doradas. Retirar la carne y reservarla, dejando el aceite en la cazuela.
- Reducir el fuego a medio-bajo. Añadir la cebolla picada y cocinar lentamente durante 8 a 10 minutos, hasta que esté transparente. Luego, incorporar el pimiento y el ajo laminado. Cocinar 5 minutos más, sin quemar el ajo.
- Subir ligeramente el fuego. Añadir el tomate rallado y salpimentar. Cocinar hasta que el tomate cambie de color y el aceite se separe del sofrito (aproximadamente 5-7 minutos).
- Retirar la cazuela del fuego, añadir el pimentón ahumado y el azafrán, y remover rápidamente. Volver al fuego, añadir el vino blanco y dejar reducir a la mitad, raspando el fondo para desglasar. Devolver la carne reservada a la cazuela.
- Incorporar los fideos secos. Remover vigorosamente durante 1-2 minutos hasta que la pasta se opaque y adquiera un color ligeramente dorado. Este paso sella el almidón.
- Verter el caldo de pollo caliente, asegurándose de que cubra los fideos y la carne por completo. Llevar a ebullición y luego reducir el fuego a medio-bajo.
- Cocinar sin tapar durante 10-12 minutos o hasta que el líquido se haya absorbido casi por completo. Ajustar la sal si es necesario. Evitar remover en exceso.
- Una vez que el líquido se ha absorbido y los fideos están hechos, retirar del fuego, cubrir la cazuela con un paño limpio de cocina y dejar reposar 5 minutos antes de servir. El reposo es crucial.