Ingredientes:

  • 225 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • 65 g de azúcar glas
  • 160 g de harina de trigo de todo uso
  • 60 g de fécula de maíz
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla puro
  • 0.5 cucharadita de sal marina fina

Instrucciones:

  1. Coloca los 225 g de mantequilla en un bol y bátela hasta que cambie a un tono más pálido y se vea brillante.
  2. Añade los 65 g de azúcar glas tamizada y sigue batiendo hasta obtener una crema suave que no gotee de la espátula.
  3. Incorpora la vainilla y la sal, mezclando solo lo necesario para distribuir los sabores uniformemente.
  4. Mezcla la harina con la fécula de maíz y pásalas por un colador fino sobre la crema de mantequilla.
  5. Con movimientos envolventes, integra los secos hasta que no veas rastros de harina blanca. No trabajes de más la masa para evitar que se endurezca.
  6. Cubre el bol y lleva a la nevera por 15 minutos si notas que la masa está muy blanda.
  7. Toma porciones de unos 20 g y forma bolas pequeñas. Colócalas en una bandeja con papel de horno, dejando espacio entre ellas.
  8. Presiona cada bola con un tenedor ligeramente enharinado para crear un patrón de líneas tradicional.
  9. Introduce la bandeja en el horno precalentado a 180°C durante 12 minutos hasta que veas los bordes apenas dorados.
  10. Deja las galletas en la bandeja durante 5 minutos antes de pasarlas a una rejilla. Si las tocas calientes, se romperán debido a su extrema fragilidad.