Ingredientes:
- 225 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
- 65 g de azúcar glas
- 160 g de harina de trigo de todo uso
- 60 g de fécula de maíz
- 1 cucharadita de extracto de vainilla puro
- 0.5 cucharadita de sal marina fina
Instrucciones:
- Coloca los 225 g de mantequilla en un bol y bátela hasta que cambie a un tono más pálido y se vea brillante.
- Añade los 65 g de azúcar glas tamizada y sigue batiendo hasta obtener una crema suave que no gotee de la espátula.
- Incorpora la vainilla y la sal, mezclando solo lo necesario para distribuir los sabores uniformemente.
- Mezcla la harina con la fécula de maíz y pásalas por un colador fino sobre la crema de mantequilla.
- Con movimientos envolventes, integra los secos hasta que no veas rastros de harina blanca. No trabajes de más la masa para evitar que se endurezca.
- Cubre el bol y lleva a la nevera por 15 minutos si notas que la masa está muy blanda.
- Toma porciones de unos 20 g y forma bolas pequeñas. Colócalas en una bandeja con papel de horno, dejando espacio entre ellas.
- Presiona cada bola con un tenedor ligeramente enharinado para crear un patrón de líneas tradicional.
- Introduce la bandeja en el horno precalentado a 180°C durante 12 minutos hasta que veas los bordes apenas dorados.
- Deja las galletas en la bandeja durante 5 minutos antes de pasarlas a una rejilla. Si las tocas calientes, se romperán debido a su extrema fragilidad.