Ingredientes:

  • 1 taza (200g) de semillas de amaranto, bien enjuagadas
  • 4 tazas (950ml) de agua, más para remojar
  • 1 rama de canela
  • 1/2 cucharadita de extracto de vainilla
  • 2-4 cucharadas de néctar de agave, jarabe de maple o endulzante de su preferencia, al gusto
  • Una pizca de sal

Instrucciones:

  1. Remoja el amaranto: Enjuaga bien el amaranto. Coloca las semillas de amaranto en un tazón grande y cúbrelas con abundante agua. Déjalo remojar por al menos 4 horas, o preferiblemente durante la noche, en el refrigerador.
  2. Licúa los ingredientes: Drena el amaranto y desecha el agua de remojo. Coloca el amaranto escurrido, agua fresca, la rama de canela, el extracto de vainilla y la sal en una licuadora. Licúa a alta velocidad hasta que quede completamente suave y cremoso.
  3. Cuela la horchata: Forra un colador de malla fina con una tela de quesos o utiliza una bolsa para leche vegetal. Coloca el colador sobre un tazón grande. Vierte la horchata licuada a través del colador, permitiendo que el líquido se escurra mientras retiene los sólidos. Es posible que necesites presionar suavemente los sólidos para extraer todo el líquido.
  4. Endulza al gusto: Prueba la horchata y agrega néctar de agave u otro endulzante a tu preferencia. Revuelve bien para combinar.
  5. Refrigera y sirve: Refrigera la horchata durante al menos 30 minutos antes de servir. Esto permite que los sabores se mezclen y que la horchata se vuelva aún más refrescante. Sirve fría sobre hielo. ¡Salud!