Ingredientes:

  • 227g chocolate negro de alta calidad (70% cacao o más), picado
  • 227g mantequilla sin sal, en cubos
  • 200g azúcar granulada
  • 60g harina de todo uso
  • 1/4 cucharadita sal
  • 4 huevos grandes
  • 2 yemas de huevo grandes
  • 1 cucharadita extracto de vainilla
  • 30ml café expreso fuerte (opcional)
  • 113g chocolate negro de alta calidad (70% cacao o más), picado (para el centro)
  • 113g crema espesa (para el centro)
  • 14g mantequilla sin sal (para el centro)

Instrucciones:

  1. Engrasa y enharina los moldes para ramequines/muffins, o forra un molde desmontable con papel de hornear y engrasa el papel.
  2. Calienta la crema en una cacerola. Retira del fuego, agrega el chocolate y la mantequilla, y revuelve hasta que quede suave. Enfría ligeramente, luego divide en porciones o extiende dentro del pastel una vez horneado. Esto hace el Coulant
  3. En un baño maría (o un recipiente resistente al calor sobre agua hirviendo a fuego lento), derrite el chocolate y la mantequilla, revolviendo hasta que quede suave. Retira del fuego.
  4. En un recipiente aparte, bate el azúcar, los huevos, las yemas de huevo y el extracto de vainilla hasta que estén ligeros y espumosos. Agrega el café expreso/café, si lo usas.
  5. Incorpora gradualmente la mezcla de chocolate derretido a la mezcla de huevo hasta que se combinen.
  6. Incorpora suavemente la harina y la sal hasta que estén justo combinados. ¡No mezcles demasiado! Mezclar demasiado desarrolla el gluten, y queremos una textura tierna.
  7. Cubre el recipiente con una envoltura de plástico y refrigera por al menos 30 minutos. Esto permite que los sabores se mezclen y la masa se espese, evitando que los pasteles se extiendan demasiado.
  8. Llena cada ramequín/molde para muffins aproximadamente 2/3 de su capacidad o vierte la masa en el molde preparado. Agrega el centro fundido a cada porción.
  9. Hornea en un horno precalentado a 200°C (400°F) durante 18-22 minutos, o hasta que los bordes estén firmes pero el centro todavía esté ligeramente blando. Si usas un molde desmontable, el tiempo de horneado será más largo, alrededor de 30-40 minutos. Clave: los bordes deben estar firmes y la parte superior debe tener un ligero bamboleo.
  10. Deja que los ramequines se enfríen durante unos minutos antes de invertirlos cuidadosamente en los platos. Para el molde desmontable, deja que se enfríe por completo antes de soltarlo.
  11. Sirve inmediatamente mientras esté caliente. ¡Disfruta!