Ingredientes:
- 2 lomos de merluza fresca de 180g cada uno
- 15 ml de aceite de oliva virgen extra
- 2 g de sal marina de escama
- 0.5 g de pimienta blanca molida
- 1 diente de ajo laminado
- 5 g de perejil fresco picado
- 10 ml de zumo de limón fresco
Instrucciones:
- Coge los 2 lomos de merluza de 180g y sécalos con papel de cocina por todos sus lados.
- Esparce los 2 g de sal marina y los 0.5 g de pimienta blanca sobre la carne. Hazlo justo antes de ir a la sartén para que la sal no empiece a extraer los jugos internos del pescado demasiado pronto.
- Pon la sartén a fuego medio alto con los 15 ml de aceite de oliva virgen extra. Espera 2 minutos hasta que el aceite empiece a formar ondas brillantes pero sin llegar a humear.
- Coloca los lomos en la sartén con la piel hacia abajo (si la tienen) o por el lado más vistoso. Presiona suavemente con la espátula durante 5 segundos hasta que escuches un siseo constante y firme.
- Añade el diente de ajo laminado a los huecos libres de la sartén.
- Cocina durante 4 minutos por ese primer lado hasta que veas que el borde inferior se vuelve blanco opaco. No intentes moverlo; el pescado se soltará solo cuando la costra esté formada.
- Gira los lomos con un movimiento decidido pero suave. Cocina solo 2 minutos más por el otro lado hasta que la carne se sienta elástica al tacto.
- Vierte los 10 ml de zumo de limón directamente sobre los lomos en los últimos 30 segundos de cocción. Esto creará un vapor aromático instantáneo que penetrará en las fibras.
- Esparce los 5 g de perejil fresco picado por encima justo antes de apagar el fuego. El calor residual es suficiente para despertar su aroma sin que pierda su color verde vibrante.
- Saca los lomos de la sartén y déjalos en el plato 1 minuto antes de hincarles el diente. Este paso redistribuye los jugos y asegura que cada lasca sea una explosión de sabor.