Ingredientes:
- 4 tazas (950 ml) de leche entera
- 6 yemas de huevo grandes
- ¾ taza (150 g) de azúcar blanca
- 1 cucharadita (5 ml) de extracto de vainilla
- 25 gramos de Maizena (harina fina de maiz)
- 1 trozo de cáscara de limón
- 1 rama de canela
- Canela en polvo
- Galletas María
Instrucciones:
- Calentar la leche con la cáscara de limón y la rama de canela a fuego medio-bajo, sin que hierva. Dejar infusionar unos 10 minutos. Retirar del fuego y desechar la cáscara y la canela.
- En un bol aparte, batir las yemas con el azúcar hasta que estén pálidas y cremosas. Añadir la Maizena y el extracto de vainilla, y mezclar bien.
- Verter un poco de la leche caliente sobre la mezcla de yemas, batiendo constantemente para evitar que se cuajen las yemas.
- Verter la mezcla de yemas templada en la cacerola con el resto de la leche. Cocinar a fuego lento, removiendo constantemente con una cuchara de madera, hasta que las natillas espesen (unos 20-25 minutos). ¡Ojo, que no hierva!
- Pasar las natillas por un colador para eliminar cualquier grumo. Verter en los vasitos o cuencos individuales. Dejar enfriar a temperatura ambiente y luego refrigerar durante al menos 1-2 horas.
- Antes de servir, espolvorear con canela en polvo y decorar con una galleta María. ¡Y a disfrutar!