Ingredientes:
- 500 g de calabaza pelada y troceada
- 10 ml de aceite de oliva virgen extra
- 2 g de sal fina
- 500 g de harina de fuerza
- 10 g de sal marina
- 7 g de levadura seca instantánea
- 60 g de mantequilla sin sal
- 100 ml de agua tibia
- 30 g de pipas de calabaza crudas
- 1 huevo batido
Instrucciones:
- Precalentar el horno a 200 °C. Mezclar los trozos de calabaza con aceite de oliva y sal fina, y asar durante 25-30 minutos hasta que caramelicen.
- Triturar la calabaza asada hasta obtener un puré sedoso y dejar enfriar completamente para no afectar la levadura.
- En un bol, combinar la harina de fuerza, la sal marina y la levadura seca instantánea.
- Incorporar el puré de calabaza frío y el agua tibia, mezclando hasta integrar los ingredientes.
- Añadir la mantequilla a temperatura ambiente y amasar durante 10 minutos hasta que la masa esté lisa, elástica y no se pegue.
- Cubrir con un paño húmedo y dejar fermentar en un lugar cálido entre 60 y 90 minutos, o hasta que la masa doble su volumen.
- Desgasificar la masa presionando suavemente y formar una bola tensa o un cilindro sobre una bandeja con papel vegetal.
- Realizar tres cortes radiales profundos en la superficie, barnizar con huevo batido y distribuir las pipas de calabaza en los surcos.
- Hornear durante 50 minutos hasta obtener una corteza dorada y un sonido hueco al golpear la base.