Ingredientes:

  • 1 ½ tazas (180 g) de Harina de Trigo Sarraceno
  • 1 taza (120 g) de Harina de Trigo Todo Uso (o fuerza)
  • 1 taza (240 ml) de Agua tibia (aprox. 40°C)
  • 1 ½ cucharaditas (6 g) de Levadura seca instantánea
  • 1 cucharada (20 ml) de Miel o jarabe de arce
  • 1 ½ cucharaditas (9 g) de Sal fina
  • 1 cucharada (15 ml) de Aceite de oliva virgen extra (AOVE)

Instrucciones:

  1. En un bol pequeño, mezcla el agua tibia, la miel y la levadura. Deja reposar 5-10 minutos hasta que burbujee para activar la levadura.
  2. En el bol grande, combina las harinas de trigo sarraceno y la harina de trigo. Haz un hueco en el centro.
  3. Vierte la mezcla de levadura activada, el AOVE y la sal en el hueco central. Mezcla vigorosamente con una espátula hasta formar una masa pegajosa y heterogénea.
  4. Cubre el bol y deja reposar en un lugar cálido durante 60 a 90 minutos, o hasta que la masa haya duplicado su tamaño.
  5. Vuelca la masa sobre una superficie ligeramente enharinada con harina de trigo. Amasa muy suavemente por 2 minutos, solo para desgasificar. Dale forma de hogaza redonda.
  6. Cubre la hogaza y déjala reposar 30-45 minutos más, hasta que se vea hinchada. Mientras, precalienta el horno a 200°C (400°F) y coloca una bandeja vacía en el piso inferior.
  7. Con cuidado, haz unos cortes superficiales (greñado) a la hogaza. Justo antes de meter el pan, vierte media taza de agua hirviendo en la bandeja caliente inferior para generar vapor.
  8. Hornea durante 40-45 minutos. Saca el pan y enfríalo completamente sobre una rejilla antes de cortarlo para asegurar una miga perfecta.