Ingredientes:
- 2 patas de cerdo enteras, limpias y rasuradas (aproximadamente 1.5 kg)
- 1 cebolla mediana, picada finamente
- 2 dientes de ajo, picados finamente
- 1 hoja de laurel
- Sal al gusto
- Pimienta negra recién molida al gusto
- Harina de trigo común, para rebozar
- 2 huevos grandes, batidos
- Pan rallado, para rebozar
- Aceite de oliva virgen extra, para freír
- 50 ml de aceite de oliva virgen extra
- 1 cebolla mediana, picada finamente
- 2 dientes de ajo, picados finamente
- 1 pimiento verde italiano, picado finamente
- 1 tomate maduro, rallado
- 100 ml de vino blanco seco
- 50 g de almendras crudas, peladas
- 1 rebanada de pan del día anterior, frita
- Unas hebras de azafrán
- Caldo de carne o pollo, cantidad necesaria
- Sal al gusto
- Pimienta negra recién molida al gusto
- Perejil fresco picado, para decorar
Instrucciones:
- Remojar las patas en agua fría durante al menos 1 hora, cambiando el agua varias veces. Esto ayuda a eliminar impurezas.
- Poner las patas en una olla grande con agua fría, la cebolla picada, el ajo, el laurel, sal y pimienta. Llevar a ebullición y luego bajar el fuego. Cocinar a fuego lento durante al menos 1.5 horas, o hasta que las patas estén tiernas.
- Retirar las patas del caldo y dejar enfriar un poco. Trocear en porciones de bocado. Reservar un poco del caldo de cocción.
- Pasar cada trozo de pata por harina, luego por huevo batido y finalmente por pan rallado, asegurándose de que queden bien cubiertas.
- Calentar abundante aceite de oliva en una sartén grande. Freír las patas rebozadas por tandas hasta que estén doradas y crujientes. Retirar y colocar sobre papel de cocina para eliminar el exceso de aceite.
- En la misma sartén, con un poco del aceite de freír las patas, sofreír la cebolla, el ajo y el pimiento verde hasta que estén pochados. Añadir el tomate rallado y cocinar durante unos minutos más.
- En un mortero o procesador de alimentos, machacar las almendras con el pan frito y unas hebras de azafrán. Añadir un poco del caldo de cocción de las patas para formar una pasta.
- Incorporar la 'majada' a la sartén con las verduras. Verter el vino blanco y dejar que se evapore el alcohol. Añadir más caldo de carne o pollo hasta obtener la consistencia deseada. Salpimentar al gusto.
- Incorporar las patas fritas a la salsa. Cocinar a fuego lento durante unos 30 minutos para que se impregnen bien de los sabores.
- Servir las Patas a la Importancia calientes, espolvoreadas con perejil fresco picado.