Ingredientes:
- 800 g de patatas de variedad harinosa (Monalisa o Kennebec)
- 2 huevos grandes (L)
- 100 g de harina de trigo de todo uso
- 60 ml de aceite de oliva virgen extra (estimación de absorción en fritura y sofrito)
- 1 cebolla blanca grande finamente picada
- 2 dientes de ajo
- 100 ml de vino blanco seco
- 700 ml de caldo de pollo o verduras
- 1 pizca de hebras de azafrán puro
- 1 manojo pequeño de perejil fresco
- 5 g de sal fina
Instrucciones:
- Pela las patatas y córtalas en rodajas uniformes de aproximadamente 1 centímetro de grosor. Lávalas para quitar el exceso de almidón superficial y séquelas con un paño limpio. Sálalas ligeramente.
- Pasa cada rodaja por harina, sacudiendo el exceso, y luego por huevo batido. Fríelas en aceite de oliva a 170°C hasta que el rebozado esté dorado pero la patata aún firme por dentro. Retira sobre papel absorbente.
- En una cazuela con un poco del aceite de la fritura, sofríe la cebolla finamente picada hasta que esté transparente.
- Prepara una majada en el mortero con los dientes de ajo, el perejil y las hebras de azafrán hasta obtener una pasta.
- Añade el vino blanco a la cebolla, deja evaporar el alcohol y vierte el caldo caliente junto con la majada.
- Incorpora las patatas a la cazuela con cuidado de no romper el rebozado. Cocina a fuego lento durante unos 30-40 minutos hasta que la salsa espese de forma natural y la patata esté tierna.