Ingredientes:

  • 4 patatas medianas (700g), preferiblemente Monalisa o Kennebec
  • 100g harina de trigo
  • 2 huevos grandes
  • Sal al gusto
  • Pimienta negra al gusto
  • Aceite de oliva virgen extra, para freír
  • 1 cebolla mediana, finamente picada
  • 2 dientes de ajo, picados
  • 1 cucharada de pimentón dulce
  • 500 ml caldo de pollo o verduras
  • Una pizca de azafrán (opcional)
  • 2 cucharadas de perejil fresco picado
  • Aceite de oliva virgen extra, para sofreír

Instrucciones:

  1. Pelar y cortar las patatas en rodajas de aproximadamente 1 cm de grosor. Sazonar con sal y pimienta.
  2. Pasar cada rodaja de patata primero por harina, luego por huevo batido. Asegurarse de que queden bien cubiertas.
  3. Calentar abundante aceite de oliva en una sartén a fuego medio-alto. Freír las patatas en tandas, evitando que se amontonen, hasta que estén doradas por ambos lados. Retirar con una espumadera y colocar sobre papel absorbente para eliminar el exceso de aceite.
  4. En una cazuela, calentar un poco de aceite de oliva a fuego medio. Sofreír la cebolla y el ajo hasta que estén transparentes.
  5. Incorporar el pimentón dulce y remover rápidamente para que no se queme.
  6. Verter el caldo de pollo o verduras. Añadir el azafrán (si se usa). Remover y llevar a ebullición.
  7. Bajar el fuego a medio-bajo. Colocar las patatas fritas en la salsa, asegurándose de que estén parcialmente cubiertas. Cocinar a fuego lento durante unos 10-15 minutos, o hasta que las patatas estén tiernas y la salsa haya espesado ligeramente.
  8. Espolvorear con perejil fresco picado antes de servir. ¡Y a disfrutar de estas deliciosas patatas a la importancia!