Ingredientes:

  • 1 kg de patatas de variedad harinosa (Monalisa o Kennebec)
  • 250 g de chorizo fresco semi-curado en rodajas
  • 2 cebollas blancas medianas picadas
  • 3 dientes de ajo laminados
  • 1 pimiento verde tipo italiano
  • 60 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 2 cucharadas de carne de pimiento choricero
  • 1 cucharadita de pimentón de la Vera dulce
  • 1 hoja de laurel seca
  • 1 litro de agua mineral
  • 1 cucharadita de sal fina

Instrucciones:

  1. Pica las cebollas y el pimiento verde en trozos pequeños. Lamina los ajos finamente. Calienta el aceite en la olla y añade la cebolla y el pimiento. Cocina a fuego medio hasta que la cebolla esté transparente y blanda.
  2. Incorpora las rodajas de chorizo. Cocina 3 minutos hasta que el aceite se tiña de un naranja vibrante y el chorizo suelte su esencia.
  3. Añade los ajos y el laurel. Saltea 1 minuto sin dejar que el ajo se queme.
  4. Agrega la carne de pimiento choricero y el pimentón de la Vera. Remueve rápido y cocina solo 30 segundos para liberar aromas sin amargar.
  5. Introduce el cuchillo en la patata y gira la muñeca para arrancar el trozo. Añade a la olla.
  6. Mezcla las patatas con el sofrito durante 2 minutos hasta que brillen y se impregnen del color del pimentón.
  7. Vierte el agua (o caldo) hasta cubrir las patatas por un par de dedos. Añade la sal.
  8. Sube el fuego hasta que hierva y luego bájalo al mínimo. Cocina 35-40 minutos hasta que la patata se hunda al presionarla.
  9. Apaga el fuego y deja asentar el guiso 15 minutos antes de servir.