Ingredientes:

  • 900g de patatas Russet o Yukon Gold, peladas y cortadas en cubos de 2.5 cm
  • 120ml de aceite de oliva, preferiblemente virgen extra español
  • Sal al gusto
  • 15ml de aceite de oliva
  • 1/2 taza de cebolla finamente picada
  • 2 dientes de ajo picados
  • 15g de pasta de tomate
  • 1 cucharadita de pimentón ahumado (pimentón de la Vera), dulce o picante
  • 1/2 cucharadita de pimienta de cayena (o más, al gusto)
  • 60ml de vino blanco seco (opcional)
  • 240ml de puré de tomate (passata)
  • 120ml de caldo de pollo o verduras
  • Sal y pimienta negra al gusto
  • Opcional: Alioli para servir

Instrucciones:

  1. Pelar y cortar las patatas en cubos de aproximadamente 2.5 cm. Secar bien las patatas con papel de cocina para que queden crujientes.
  2. Calentar el aceite de oliva en una sartén grande a fuego medio-alto. Freír las patatas en tandas, sin amontonarlas, hasta que estén doradas y crujientes por todos lados, unos 15-20 minutos. Escurrir sobre papel de cocina y sazonar con sal.
  3. En una cacerola, calentar el aceite de oliva a fuego medio. Sofreír la cebolla hasta que esté blanda, unos 5 minutos. Añadir el ajo y cocinar durante un minuto más hasta que esté fragante.
  4. Añadir la pasta de tomate, el pimentón ahumado y la pimienta de cayena. Cocinar durante 1 minuto, removiendo constantemente, para tostar las especias.
  5. Añadir el vino blanco (si se usa) y dejar que hierva a fuego lento durante un minuto, raspando los trozos dorados del fondo de la sartén. Añadir el puré de tomate y el caldo. Llevar a ebullición y cocinar a fuego lento durante 10-15 minutos, o hasta que la salsa se haya espesado ligeramente. Sazonar con sal y pimienta al gusto.
  6. Colocar las patatas fritas en un plato de servir. Verter generosamente la salsa brava sobre las patatas. Servir inmediatamente con alioli al lado, si se desea. ¡Buen provecho!