Ingredientes:
- 4 pechugas de pollo, sin piel ni hueso (aprox. 600g)
- Sal y pimienta negra recién molida, al gusto
- 1/2 taza (60g) de harina para todo uso
- 2 cucharadas (30 ml) de aceite de oliva virgen extra
- 1/4 taza (60ml) de caldo de pollo
- 1/4 taza (60ml) de zumo de limón fresco
- 2 cucharadas (30g) de mantequilla sin sal
- 2 dientes de ajo, picados finamente
- 2 cucharadas de alcaparras, escurridas
- 2 cucharadas de perejil fresco picado
- Rodajas de limón para decorar (opcional)
Instrucciones:
- Cortar las pechugas por la mitad horizontalmente para que queden más finas. Salpimentar al gusto.
- Pasar cada filete de pollo por harina, sacudiendo el exceso.
- Calentar el aceite de oliva en una sartén a fuego medio-alto. Dorar el pollo por ambos lados hasta que esté cocido y dorado (unos 3-4 minutos por lado). Retirar el pollo de la sartén y reservar.
- Reducir el fuego a medio. Añadir la mantequilla a la sartén y dejar que se derrita. Agregar el ajo picado y cocinar hasta que esté fragante (unos 30 segundos).
- Verter el caldo de pollo y el zumo de limón en la sartén. Subir el fuego a medio-alto y dejar que hierva suavemente durante unos minutos, removiendo para despegar los jugos caramelizados del fondo de la sartén.
- Incorporar las alcaparras a la salsa.
- Volver a colocar el pollo en la sartén con la salsa. Cocinar durante unos minutos más, para que el pollo se impregne bien de la salsa.
- Espolvorear con perejil fresco picado y servir caliente. Decorar con rodajas de limón si se desea.