Ingredientes:

  • 4 pechugas de pollo, sin piel ni hueso (aprox. 600g)
  • Sal y pimienta negra recién molida, al gusto
  • 1/2 taza (60g) de harina para todo uso
  • 2 cucharadas (30 ml) de aceite de oliva virgen extra
  • 1/4 taza (60ml) de caldo de pollo
  • 1/4 taza (60ml) de zumo de limón fresco
  • 2 cucharadas (30g) de mantequilla sin sal
  • 2 dientes de ajo, picados finamente
  • 2 cucharadas de alcaparras, escurridas
  • 2 cucharadas de perejil fresco picado
  • Rodajas de limón para decorar (opcional)

Instrucciones:

  1. Cortar las pechugas por la mitad horizontalmente para que queden más finas. Salpimentar al gusto.
  2. Pasar cada filete de pollo por harina, sacudiendo el exceso.
  3. Calentar el aceite de oliva en una sartén a fuego medio-alto. Dorar el pollo por ambos lados hasta que esté cocido y dorado (unos 3-4 minutos por lado). Retirar el pollo de la sartén y reservar.
  4. Reducir el fuego a medio. Añadir la mantequilla a la sartén y dejar que se derrita. Agregar el ajo picado y cocinar hasta que esté fragante (unos 30 segundos).
  5. Verter el caldo de pollo y el zumo de limón en la sartén. Subir el fuego a medio-alto y dejar que hierva suavemente durante unos minutos, removiendo para despegar los jugos caramelizados del fondo de la sartén.
  6. Incorporar las alcaparras a la salsa.
  7. Volver a colocar el pollo en la sartén con la salsa. Cocinar durante unos minutos más, para que el pollo se impregne bien de la salsa.
  8. Espolvorear con perejil fresco picado y servir caliente. Decorar con rodajas de limón si se desea.