Ingredientes:

  • 600g de pechuga de pollo cortada en cubos de 2cm
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (divididas)
  • 1 cucharadita de almidón de maíz (maicena)
  • 0.5 cucharadita de pimentón ahumado
  • 1 pimiento rojo grande cortado en juliana gruesa
  • 1 pimiento amarillo cortado en juliana gruesa
  • 1 calabacín mediano cortado en medias lunas
  • 200g de floretes de brócoli pequeños
  • 1 cebolla morada cortada en gajos finos
  • 2 dientes de ajo laminados
  • 3cm de jengibre fresco rallado
  • 1 pizca de sal marina
  • 1 pizca de pimienta negra recién molida

Instrucciones:

  1. Corta todos los ingredientes antes de encender el fuego. En un bol, mezcla el pollo troceado con el almidón de maíz, el pimentón, la sal y la pimienta hasta que cada trozo esté ligeramente cubierto.
  2. Calienta una sartén o wok a fuego alto con un hilo de aceite. Añade el pollo en una sola capa y no lo muevas durante 2 minutos hasta formar una costra dorada. Voltea, cocina 1 minuto más y retira (debe estar al 80% de cocción).
  3. En la misma sartén, añade el resto del aceite. Incorpora la cebolla y los pimientos, salteando 3 minutos a fuego vivo. Añade el brócoli y el calabacín, manteniendo un movimiento constante para evitar que se ablanden en exceso.
  4. Incorpora el ajo y el jengibre al final para evitar que se quemen. Devuelve el pollo a la sartén y saltea todo junto durante 1-2 minutos finales para integrar los sabores y terminar la cocción del pollo.