Ingredientes:

  • 4 unidades de pechugas de pollo (aprox. 600g)
  • 1 cucharadita de sal marina gruesa
  • ½ cucharadita de pimienta negra recién molida
  • 2 Cucharadas de mantequilla sin sal
  • 1 Cucharada de aceite de oliva virgen extra
  • 1 Chalota finamente picada
  • 2 Dientes de ajo picados muy finamente
  • 60 ml de vino blanco seco (opcional)
  • 2 Cucharadas de Mostaza Dijon
  • 120 ml de Caldo de pollo bajo en sodio
  • 240 ml de Nata (Crema de leche) para cocinar (35% M.G.)
  • 1 Cucharadita de Perejil fresco picado

Instrucciones:

  1. Secar bien las pechugas con papel de cocina. Sazonar generosamente con sal y pimienta por ambos lados.
  2. Calentar el aceite y la mantequilla en la sartén a fuego medio-alto hasta que la mantequilla burbujee. Dorar las pechugas 3-4 minutos por lado hasta que estén bien selladas. Retirar el pollo y reservar.
  3. Bajar el fuego a medio. Añadir la chalota picada y sofreír hasta que esté transparente (unos 3 minutos). Incorporar el ajo y cocinar 1 minuto más.
  4. Si usas vino, subir el fuego a medio-alto, verter el vino blanco y raspar el fondo de la sartén para levantar los jugos caramelizados. Dejar reducir a la mitad (unos 2 minutos).
  5. Bajar el fuego. Incorporar la mostaza Dijon y remover bien. Cocinar 30 segundos.
  6. Verter el caldo de pollo y dejar que hierva suavemente. Reducir 2-3 minutos. Añadir la nata (crema de leche) y remover hasta que la salsa espese ligeramente. Rectificar de sal y pimienta.
  7. Devolver las pechugas de pollo a la sartén con la salsa. Bajar el fuego al mínimo, tapar y cocinar a fuego lento durante 5-8 minutos, o hasta que el pollo esté totalmente cocido.
  8. Retirar el pollo y dejar reposar 5 minutos. Si la salsa está demasiado líquida, reducir unos minutos más sin el pollo. Espolvorear con perejil fresco picado antes de servir.