Ingredientes:

  • 400g de aguja de ternera picada
  • 200g de magro de cerdo picado
  • 80g de miga de pan del día anterior
  • 100ml de leche entera
  • 1 huevo campero grande
  • 2 dientes de ajo picados sin germen
  • 15g de perejil fresco picado
  • 10g de sal fina
  • 5g de pimienta negra molida
  • 40g de harina de trigo para encamisar
  • 800g de tomate natural triturado
  • 150g de cebolla blanca picada en brunoise
  • 60g de zanahoria rallada
  • 100ml de vino blanco seco
  • 45ml de aceite de oliva virgen extra
  • 5g de azúcar

Instrucciones:

  1. En un cuenco pequeño, desmigaja los 80g de pan y cúbrelos con los 100ml de leche. Deja que absorba todo el líquido durante 5 minutos. Nota: Esto crea la barrera de humedad.
  2. En el bol grande, combina la ternera, el cerdo, el ajo picado, el perejil, la sal y la pimienta.
  3. Añade el huevo y el pan hidratado (escurre un poco si queda exceso de leche).
  4. Mezcla con las manos limpias haciendo movimientos envolventes. No amases como si fuera pan, solo integra hasta que la masa sea homogénea.
  5. Forma bolas del tamaño de una nuez grande.
  6. Pásalas por los 40g de harina, sacudiendo el exceso. Queremos un velo, no un abrigo de invierno.
  7. Calienta el aceite en la sartén y fríe las albóndigas hasta que estén doradas y crujientes por fuera, pero crudas por dentro. Retira y reserva.
  8. En la misma grasa (si no se ha quemado), añade la cebolla y la zanahoria rallada. Cocina 10 minutos a fuego medio.
  9. Vierte los 100ml de vino blanco y raspa el fondo de la sartén con una cuchara de madera. Espera hasta que el olor a alcohol desaparezca.
  10. Añade el tomate triturado, la sal y el azúcar. Cocina 15 minutos a fuego lento hasta que el tomate cambie a un rojo oscuro.
  11. Introduce las albóndigas reservadas en la salsa.
  12. Tapa y deja cocinar 15 minutos más. Si la salsa espesa demasiado, añade un chorrito de agua o caldo.
  13. Apaga el fuego y deja reposar 5 minutos antes de servir. Notarás que la salsa brilla por el aceite y el colágeno.