Ingredientes:

  • 500g de carne picada mezcla (70% ternera / 30% cerdo)
  • 1 huevo XL
  • 50g de miga de pan remojada en leche entera
  • 2 dientes de ajo finamente picados
  • 2 cebollas blancas medianas picadas en brunoise
  • 1 zanahoria grande rallada
  • 150ml de vino blanco seco
  • 500ml de caldo de carne oscuro
  • 1 cucharada sopera de harina de trigo
  • 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
  • 1 pizca de perejil fresco
  • 1 pizca de sal
  • 1 pizca de pimienta negra

Instrucciones:

  1. Mezcla la carne con el huevo, la miga remojada, ajo y perejil en un bol grande.
  2. Forma bolas de unos 30-40 gramos. Asegúrate de que queden compactas pero sin apretar demasiado.
  3. Calienta las 2 cucharadas de aceite en la cazuela a fuego medio alto.
  4. Dora las albóndigas por todos sus lados hasta que luzcan un color marrón intenso y crujiente. Nota: No las cocines por dentro todavía, solo queremos sabor exterior.
  5. Retira la carne a un plato y reserva los jugos que queden en la olla.
  6. En la misma grasa, añade la cebolla y la zanahoria con una pizca de sal.
  7. Cocina a fuego bajo durante 15 minutos hasta que la cebolla esté transparente y casi se deshaga.
  8. Añade la cucharada de harina y remueve bien durante 2 minutos hasta que huela a galleta tostada. Nota: Esto evita que la salsa sepa a harina cruda.
  9. Vierte los 150ml de vino blanco y sube el fuego un poco.
  10. Raspado el fondo con la cuchara hasta que todos los sedimentos oscuros se integren.
  11. Deja que el vino reduzca a la mitad hasta que el olor a alcohol desaparezca por completo.
  12. Incorpora los 500ml de caldo de carne y las albóndigas que tenías reservadas.
  13. Tapa la cazuela y deja cocer a fuego suave durante 20 minutos.
  14. Rectifica de sal y pimienta negra al final de la cocción.
  15. Sirve cuando la salsa tenga una consistencia aterciopelada y cubra el dorso de una cuchara.