Ingredientes:
- 450 g Harina de Trigo (+ extra para amasar)
- 200 g Azúcar Granulada
- 3 Huevos Grandes (L)
- 60 ml Leche Entera
- 120 ml Aceite de Oliva Virgen Suave
- 30 ml Licor de Anís Seco o Dulce
- 5 g Ralladura de Limón
- 2 g Ralladura de Naranja
- 12 g Polvo de Hornear (Levadura Química)
- 1 g Sal
- 1 Litro Aceite Vegetal (para freír)
- 200 g Azúcar Glas (para el glaseado)
- 30-45 ml Zumo de Limón (para el glaseado)
- 5 ml Agua (si es necesario)
Instrucciones:
- Infusionar el Aceite: Calentar suavemente el aceite de oliva suave en una sartén pequeña junto con la ralladura de limón y naranja hasta que burbujee ligeramente. Retirar del fuego y dejar enfriar completamente. En un bol aparte, tamizar juntos la harina, el polvo de hornear y la sal. Reservar.
- Batir Húmedos: En un bol grande, batir los huevos y el azúcar hasta que estén pálidos y cremosos.
- Incorporar Líquidos: Añadir el aceite de oliva infundido (ya frío), la leche y el licor de anís. Batir a velocidad baja hasta que se integren.
- Integrar Secos: Incorporar la mezcla de harina gradualmente a la mezcla líquida. Amasar suavemente con las manos solo hasta que la masa se separe del bol y sea manejable. Debe ser suave y ligeramente pegajosa.
- Reposo: Envolver la masa en film transparente y refrigerar por un mínimo de 60 minutos. Este reposo es clave para el manejo.
- Formar las Rosquillas: Sacar la masa y dejar que temple ligeramente (10 min). Tomar porciones pequeñas (aprox. 30g), hacer una bola y, usando el dedo, formar un agujero en el centro, estirándolo suavemente.
- Calentar el Aceite: Calentar el aceite vegetal para freír en una cazuela profunda. La temperatura ideal es de 165°C a 170°C. Usar un termómetro es vital para una cocción correcta.
- Freír: Freír las rosquillas en tandas pequeñas (4-5 a la vez) por 2-3 minutos por cada lado hasta que estén doradas uniformemente y floten.
- Escurrir: Retirar las rosquillas con la espumadera y colocarlas inmediatamente sobre una rejilla de alambre para que escurran el exceso de aceite.
- Preparar el Glaseado: Tamizar el azúcar glas en un bol. Añadir el zumo de limón, batiendo hasta obtener una glasa espesa y homogénea.
- Bañar: Cuando las rosquillas estén aún templadas (no calientes, no frías), bañarlas en el glaseado rápidamente, asegurándose de cubrir ambos lados.
- Acabado: Dejar secar el glaseado sobre la rejilla hasta que esté firme. Servir y disfrutar de estas Rosquillas de Semana Santa.