Ingredientes:
- 4 filetes de salmón fresco (150-175g c/u)
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (30 ml)
- Sal gruesa y pimienta negra recién molida al gusto
- 1 diente de ajo, finamente picado
- 1 cucharadita de jengibre fresco rallado (5 ml)
- La ralladura de 1 mandarina mediana
- El zumo de 2 mandarinas medianas (aprox. 1/2 taza, 120 ml)
- 1 cucharada de miel (15 ml)
- 1 cucharada de salsa de soja baja en sodio (15 ml)
- 1 cucharadita de maicena (almidón de maíz) disuelta en 2 cucharadas de agua fría (5 ml maicena, 30 ml agua)
- 2 cucharadas de mantequilla sin sal, fría y en cubitos (30 g)
- 150g de rúcula fresca, lavada y seca
- 1 mandarina, pelada y segmentada
- 1/4 taza de nueces o almendras laminadas, tostadas (30 g)
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra (30 ml)
- 1 cucharada de vinagre balsámico o vinagre de Jerez (15 ml)
- Sal y pimienta al gusto
Instrucciones:
- Secar los filetes de salmón con papel de cocina. Sazonar con sal y pimienta.
- Calentar el aceite en la sartén a fuego medio-alto. Cocinar el salmón con la piel hacia abajo (si la tiene) durante 4-5 minutos, hasta que esté dorado y crujiente. Dar la vuelta y cocinar 2-3 minutos más, o hasta que esté hecho por dentro (o hornear en horno precalentado a 200°C (400°F) durante 12-15 minutos). Vigilar la cocción para que no se seque. Reservar caliente.
- En la misma sartén (después de retirar el salmón), añadir el ajo y el jengibre. Cocinar durante 30 segundos hasta que estén fragantes.
- Verter el zumo y la ralladura de mandarina, la miel y la salsa de soja. Llevar a ebullición, raspando los trozos dorados del fondo de la sartén.
- Añadir la maicena disuelta en agua. Cocinar a fuego lento, removiendo constantemente, hasta que la salsa espese ligeramente.
- Retirar del fuego y agregar los cubitos de mantequilla fría, uno a la vez, removiendo hasta que se derritan y la salsa quede brillante y sedosa.
- En un bowl, combinar la rúcula, los segmentos de mandarina y las nueces tostadas.
- Aliñar con aceite de oliva, vinagre balsámico, sal y pimienta. Mezclar suavemente.
- Servir el salmón inmediatamente, bañado en la salsa de mandarina, acompañado de la ensalada de rúcula.