Ingredientes:
- 600g de filetes de salmón fresco (4 piezas de 150g)
- 300g de ramilletes de brócoli
- 150g de pimiento rojo (1 unidad grande)
- 28g de aceite de oliva virgen extra (2 cucharadas)
- 200g de quinoa seca
- 400ml de caldo de verduras bajo en sodio
- 32g de tahini (2 cucharadas)
- 45ml de zumo de limón (1 limón grande)
- 3g de ajo (1 diente rallado)
- 5g de sal marina y pimienta negra
Instrucciones:
- Enjuaga la quinoa bajo agua fría durante 1 minuto frotando los granos. Nota: Esto elimina la saponina que causa ese sabor amargo residual.
- Tuesta la quinoa en una olla seca a fuego medio hasta que huela a nueces tostadas.
- Vierte el caldo de verduras sobre la quinoa y lleva a ebullición rápida.
- Reduce el fuego al mínimo, tapa y cocina por 15 minutos hasta que el líquido se absorba.
- Seca el salmón meticulosamente con papel absorbente por ambos lados. Nota: La humedad es el enemigo número uno de una piel crujiente.
- Calienta el aceite en la sartén hasta que veas un ligero humo blanco.
- Cocina el salmón con la piel hacia abajo durante 4 minutos hasta que la piel esté dorada y rígida.
- Gira los filetes y añade el brócoli y el pimiento rojo a los huecos de la sartén.
- Saltea los vegetales 3 minutos junto al pescado hasta que el brócoli esté verde brillante.
- Mezcla el tahini, limón y ajo en un bol pequeño hasta lograr una crema sedosa.