Ingredientes:

  • 400 g de calabacín
  • 200 g de zanahoria
  • 50 g de cebolla blanca
  • 30 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 10 g de ajo
  • 5 g de sal marina
  • 2 g de pimienta negra
  • 5 ml de zumo de limón
  • 2 g de orégano seco

Instrucciones:

  1. Cortar el calabacín y la zanahoria en tamaños similares (bastones o espirales). Asegurar que la zanahoria sea ligeramente más fina que el calabacín. Secar los vegetales con un paño limpio para eliminar el exceso de humedad.
  2. Calentar el aceite de oliva en un wok o sartén amplia a fuego medio-alto hasta que brille. Añadir la zanahoria y la cebolla, salteando durante 3 minutos hasta que la cebolla esté translúcida.
  3. Incorporar el calabacín y el ajo picado. Subir el fuego al máximo y saltear durante 4-5 minutos, removiendo constantemente hasta que los bordes del calabacín estén ligeramente dorados.
  4. Retirar la sartén del fuego inmediatamente. Sazonar con la sal, la pimienta, el zumo de limón y el orégano. Mezclar bien y servir.