Ingredientes:
- 3 libras (1.36 kg) de cebollas amarillas, rebanadas finamente
- 4 cucharadas (56 g) de mantequilla sin sal
- 2 cucharadas (30 ml) de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharadita de azúcar morena
- 1/2 cucharadita de sal
- 1/4 cucharadita de pimienta negra recién molida
- 1/4 taza (60 ml) de harina para todo uso (opcional)
- 8 tazas (1.9 litros) de caldo de res, bajo en sodio
- 1/2 taza (120 ml) de vino tinto seco (opcional)
- 1 hoja de laurel
- 2 ramitas de tomillo fresco (o 1 cucharadita de tomillo seco)
- 1 cucharadita de salsa Worcestershire
- 8 rebanadas de pan baguette, tostado ligeramente
- 8 onzas (227 g) de queso Gruyère, rallado
Instrucciones:
- Derretir la mantequilla y el aceite en una olla grande. Añadir las cebollas, el azúcar, la sal y la pimienta. Cocinar a fuego medio-bajo, revolviendo ocasionalmente, hasta que estén doradas y caramelizadas (aproximadamente 30-40 minutos).
- Si se desea espesar la sopa, espolvorear la harina sobre las cebollas caramelizadas y cocinar por 1 minuto. Remover constantemente para evitar grumos.
- Verter el vino tinto (si se usa) en la olla, raspando el fondo para liberar los sabores caramelizados. Cocinar hasta que el alcohol se evapore. Añadir el caldo de res, la hoja de laurel, el tomillo y la salsa Worcestershire.
- Llevar la sopa a ebullición, luego reducir el fuego y cocinar a fuego lento durante al menos 20 minutos para que los sabores se mezclen.
- Precalentar el horno a 190°C (375°F). Verter la sopa en bowls aptos para horno.
- Colocar una o dos rebanadas de baguette tostada sobre cada bowl de sopa. Cubrir generosamente con queso Gruyère rallado. Llevar al horno y gratinar hasta que el queso esté derretido, burbujeante y dorado (aproximadamente 5-10 minutos).
- Servir inmediatamente.