Ingredientes:
- 400g (14 oz) de Spaghetti (preferiblemente de buena calidad, como De Cecco)
- 150g (5 oz) de Guanciale (o Panceta de buena calidad en su defecto), cortado en cubitos
- 3 yemas de huevo grandes
- 50g (1/2 cup) de queso Pecorino Romano rallado, más extra para servir
- Pimienta negra recién molida, al gusto (¡no te cortes!)
- Sal, al gusto (ojo, el guanciale ya es salado)
- 1-2 cucharadas de agua de cocción de la pasta (guardada justo antes de escurrirla)
Instrucciones:
- Cocer la pasta en agua hirviendo con sal hasta que esté al dente. Reservar 1-2 cucharadas de agua de la cocción antes de escurrirla.
- En una sartén grande a fuego medio, dorar el guanciale hasta que esté crujiente y haya soltado su grasa. Retirar el guanciale crujiente de la sartén y reservar, dejando la grasa en la sartén.
- En un bol, batir las yemas de huevo con el queso Pecorino Romano y una generosa cantidad de pimienta negra recién molida.
- Escurrir la pasta y añadirla inmediatamente a la sartén con la grasa del guanciale. Remover rápidamente para impregnar la pasta con la grasa.
- Retirar la sartén del fuego (¡importantísimo!) y verter la mezcla de huevo y queso sobre la pasta caliente. Remover vigorosamente y rápidamente para que la salsa se cocine con el calor residual de la pasta, pero sin que los huevos se cuajen. Añadir un poco de agua de cocción de la pasta si la salsa está demasiado espesa.
- Servir inmediatamente, adornado con el guanciale crujiente reservado, más queso Pecorino Romano rallado y pimienta negra recién molida.