Ingredientes:
- 1 1/2 tazas (190g) de harina para todo uso
- 1/2 cucharadita de sal
- 1/2 taza (115g) de mantequilla sin sal, fría y en cubos
- 4-6 cucharadas (60-90ml) de agua helada
- 3 cucharadas de mantequilla sin sal
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1.5 kg de cebollas amarillas o blancas, finamente rebanadas
- 1 cucharadita de sal
- 1/2 cucharadita de azúcar moreno
- 1/4 taza (60ml) de vino blanco seco (opcional)
- 1 cucharada de vinagre balsámico
- 1/4 taza (60ml) de caldo de pollo o vegetal
- 1/4 taza (30g) de queso Gruyère rallado (opcional)
- Pimienta negra recién molida al gusto
Instrucciones:
- Mezcla la harina y la sal. Incorpora la mantequilla fría hasta obtener migas gruesas. Agrega el agua helada gradualmente hasta que la masa se una. Forma un disco, envuelve en film transparente y refrigera por al menos 30 minutos.
- Derrite la mantequilla y el aceite en una sartén grande a fuego medio-bajo. Agrega las cebollas, la sal y el azúcar moreno. Cocina lentamente, revolviendo ocasionalmente, hasta que estén doradas y caramelizadas (unos 45-60 minutos). Agrega el vino blanco (si lo usas) y cocina hasta que se evapore. Incorpora el vinagre balsámico y el caldo. Cocina hasta que se reduzca ligeramente.
- Precalienta el horno a 190°C (375°F). Engrasa ligeramente el molde para tarta.
- Estira la masa sobre una superficie enharinada hasta obtener un círculo que sea ligeramente más grande que el molde. Transfiere la masa al molde y presiona suavemente en el fondo y los lados. Recorta el exceso de masa.
- Cubre la base con papel de hornear y rellena con pesas para hornear o frijoles secos. Hornea durante 15 minutos. Retira las pesas y el papel de hornear y hornea por otros 5-7 minutos, hasta que la base esté ligeramente dorada.
- Extiende la cebolla caramelizada uniformemente sobre la base pre-horneada. Espolvorea el queso Gruyère rallado por encima (si lo usas).
- Hornea durante 20-25 minutos, o hasta que el relleno esté burbujeante y dorado.
- Deja enfriar ligeramente antes de cortar y servir.