Ingredientes:
- 200 g de dátiles deshuesados
- 150 g de copos de avena integrales
- 50 g de mantequilla de almendras o cacahuete (sin azúcar)
- 30 ml de aceite de coco fundido
- 2 g de sal marina
- 150 g de chocolate negro (mínimo 70% cacao)
- 20 ml de aceite de coco
- 300 g de gominolas basadas en fruta natural
- 200 g de chocolatinas pequeñas de chocolate negro o con avellana
- 100 g de frutas deshidratadas (mango o piña)
Instrucciones:
- Procesar la base. Coloca los dátiles, la avena, la mantequilla de frutos secos, el aceite de coco y la sal en un procesador de alimentos. Tritura hasta obtener una pasta densa y adhesiva que no se desmorone al presionarla con los dedos. Nota: Si tienes dificultades, añade una cucharada de agua tibia.
- Compactar el molde. Presiona la mezcla firmemente en el fondo de un molde desmontable. Usa el fondo de un vaso para asegurar que no queden huecos de aire. Refrigerar durante 30 minutos para que la base se solidifique.
- Fundir el chocolate. Derrite el chocolate negro con los 20 ml de aceite de coco al baño maría o en microondas en intervalos de 30 segundos. Mezcla suavemente hasta que quede brillante y sedoso.
- Sellar la base. Retira el aro del molde con cuidado. Vierte una capa generosa de chocolate fundido sobre la base de dátiles, extendiéndola con una espátula.
- Construir el muro. Coloca las chocolatinas pequeñas en el perímetro exterior, pegándolas al chocolate fundido. Esto creará una pared contenedora para el resto de los dulces.
- Rellenar el centro. Distribuye las gominolas y las frutas deshidratadas en el espacio central. Alterna los colores para que la Tarta golosinas diferente se vea vibrante.
- Anclaje final. Corona la parte superior con las piezas más llamativas. Asegura cada gominola con una gota de chocolate fundido para que no se muevan.
- Estabilización térmica. Lleva la tarta completa al refrigerador durante 2 horas. Este tiempo es innegociable para que la estructura se asiente.