Ingredientes:

  • 2 cilindros de poliestireno (uno de 15 cm y otro de 10 cm de diámetro)
  • 20 cm de papel de seda o aluminio
  • 100 palillos de dientes
  • 300 g de nubes blancas grandes
  • 200 g de gominolas de corazón rosas
  • 200 g de ositos o frutas en tonos pastel
  • 150 g de regaliz blanco o cintas de azúcar
  • 100 g de perlas de azúcar blancas
  • 1 figura de comunión de niña

Instrucciones:

  1. Envolver los cilindros. Cubre cada cilindro de poliestireno con el papel de seda blanco. Nota: Esto evita que el material del núcleo contamine los dulces.
  2. Unir los niveles. Centra el cilindro de 10 cm sobre el de 15 cm y fíjalos con silicona caliente. Presiona durante 30 segundos hasta que el pegamento esté totalmente seco y firme.
  3. Crear la primera fila. Pincha las nubes blancas más grandes en la base del cilindro inferior. Usa dos palillos por cada nube hasta que queden compactas y no se muevan.
  4. Montar el cuerpo inferior. Intercala filas de gominolas rosas y blancas. Nota: Las filas alternas crean ese efecto de rayas que se ve tan bien en las fotos.
  5. Colocar los corazones. Inserta los corazones rosas con la punta hacia afuera. Hazlo con cuidado para no romper la gominola.
  6. Cubrir la unión. Usa las cintas de regaliz blanco para rodear la zona donde el cilindro grande se une con el pequeño. Tira ligeramente del regaliz para que quede tenso y tape cualquier hueco.
  7. Decorar el segundo piso. Repite el proceso de intercalado de colores en el cilindro superior, usando gominolas más pequeñas para mantener la proporción.
  8. Rematar la cima. Cubre la parte superior con perlas de azúcar blancas y nubes pequeñas.
  9. Colocar la figura. Inserta la figura de la niña de comunión en el centro exacto.
  10. Rellenar espacios. Añade gominolas adicionales en cualquier hueco que haya quedado visible hasta que la estructura se vea densa y opulenta.