Ingredientes:

  • 500 g de nubes blancas y azules
  • 400 g de gominolas de oso azules
  • 300 g de regaliz azul o blanco
  • 300 g de gominolas ácidas verdes y azules
  • 200 g de perlas de azúcar plateadas
  • 3 bases de poliestireno redondas (25 cm, 15 cm y 10 cm)
  • 1 base de cartón rígido o madera (30 cm)
  • Palillos de madera largos (20 cm)
  • Cintas de raso azul celeste (2 metros)
  • 1 set de figuras para tarta de comunión

Instrucciones:

  1. Montar el esqueleto. Apila las bases de poliestireno de mayor a menor diámetro, centrando cada una sobre la anterior. Nota: Asegúrate de que no haya espacios vacíos entre ellas.
  2. Fijar el eje. Atraviesa el centro de las tres bases con un palillo largo y clávalo firmemente en la base de cartón inferior. Hasta que la estructura no se mueva al tacto.
  3. Revestir las capas. Rodea la base de cada nivel con la cinta de raso azul celeste. Nota: Tensa bien la cinta para que no queden arrugas.
  4. Crear la primera fila. Coloca el regaliz azul o blanco rodeando la base del primer piso. Hasta que el poliestireno quede totalmente oculto.
  5. Rellenar con patrones. Coloca las gominolas, nubes y regaliz siguiendo un patrón repetitivo y simétrico. Nota: Yo suelo alternar oso azul, nube blanca, gominola verde.
  6. Anclar los dulces. Utiliza palillos de madera cortos o adhesivos alimentarios para fijar las piezas más grandes. Hasta que sientas que la pieza está firme.
  7. Subir de nivel. Repite el proceso de decoración en el segundo y tercer piso, manteniendo el mismo ritmo de colores.
  8. Coronar la cima. Finaliza colocando las figuras de comunión en la parte superior. Nota: Clávalas directamente en el poliestireno.
  9. Detalle final. Espolvorea las perlas de azúcar plateadas sobre las nubes blancas. Hasta que brillen como nieve.