Ingredientes:

  • 200 g de galletas tipo Digestive o María trituradas
  • 100 g de mantequilla sin sal derretida
  • 1 Cda de azúcar blanco (para la base)
  • 500 g de queso crema a temperatura ambiente
  • 150 g de azúcar granulado
  • 3 huevos grandes (L)
  • 120 ml de crema agria o nata (35% M.G.)
  • 60 ml de zumo de limón fresco
  • 2 Cdas de ralladura de limón
  • 1 cdta de extracto de vainilla pura
  • 2 Cdas de mermelada de albaricoque (para brillo, opcional)

Instrucciones:

  1. Precalentar el horno a 175°C (350°F). Forrar la base de un molde desmontable de 23 cm. Triturar las galletas y mezclarlas con la mantequilla derretida y el azúcar hasta formar una masa uniforme.
  2. Presionar la mezcla de galletas firmemente en el fondo del molde. Hornear la base durante 10 minutos o refrigerar por 30 minutos si se hace la versión fría.
  3. En un bol grande, batir el queso crema y el azúcar a velocidad media hasta que esté completamente suave. Raspar los lados del bol si es necesario, evitando incorporar demasiado aire.
  4. Añadir la crema agria, la vainilla, el zumo y la ralladura de limón. Mezclar solo hasta que se integren bien los cítricos.
  5. Incorporar los huevos uno a uno, batiendo solo hasta que cada huevo desaparezca en la mezcla. No sobrebatir para evitar grietas en la cocción.
  6. Verter el relleno cremoso sobre la base preparada. Hornear a baño María (colocando el molde dentro de una fuente con agua caliente) durante 45 a 55 minutos, hasta que los bordes estén firmes y el centro ligeramente tembloroso.
  7. Apagar el horno, entreabrir la puerta y dejar que la tarta se enfríe lentamente dentro durante 1 hora. Esto es crucial para prevenir grietas.
  8. Una vez a temperatura ambiente, cubrir con film transparente y refrigerar por un mínimo de 6 horas, o preferiblemente toda la noche.
  9. Opcional: calentar ligeramente la mermelada con una cucharadita de agua y pincelar sobre la superficie de la tarta fría antes de desmoldar y servir.