Ingredientes:
- 1 barra de pan del día anterior (aprox. 10 rebanadas de 1 pulgada de grosor)
- 500 ml de leche entera
- 100 g de azúcar granulada
- 1 rama de canela
- La cáscara de 1 limón (solo la parte amarilla)
- 5 ml de extracto de vainilla
- 2 huevos grandes, batidos
- 60 g de harina de trigo
- Aceite vegetal o de girasol, para freír (aprox. 2 tazas)
- 50 g de azúcar granulada
- 1 cucharadita de canela molida
Instrucciones:
- Combina la leche, el azúcar, la rama de canela y la cáscara de limón en una cacerola. Calienta a fuego medio hasta que el azúcar se disuelva y la mezcla esté fragante. Retira del fuego y agrega el extracto de vainilla. Deja enfriar un poco.
- Vierte la infusión de leche tibia en un plato hondo grande. Coloca las rebanadas de pan en el plato, asegurándote de que estén completamente sumergidas. Remoja durante al menos 30 minutos, volteando a la mitad, hasta que estén saturadas pero no se deshagan.
- En un plato hondo, bate los huevos. Coloca la harina en otro plato hondo. Calienta el aceite vegetal en una sartén grande a fuego medio-alto.
- Retira con cuidado cada rebanada de pan de la mezcla de leche, dejando que gotee el exceso. Enharina cada rebanada, sacudiendo el exceso. Sumerge la rebanada enharinada en el huevo batido, cubriendo uniformemente. Coloca con cuidado la rebanada recubierta de huevo en el aceite caliente.
- Fríe durante 2-3 minutos por lado, o hasta que estén doradas y crujientes.
- Retira las torrijas de la sartén con una espumadera y colócalas sobre una rejilla para que escurra el exceso de aceite. En un tazón pequeño, combina el azúcar y la canela. Mientras aún estén calientes, cubre cada torrija generosamente con la mezcla de azúcar y canela. Sirve caliente o a temperatura ambiente. Esta torrijas receta fácil es ideal para disfrutar en familia.