Ingredientes:

  • 5 yemas de huevo grandes (aprox. 100g)
  • 100g azúcar granulada
  • 50 ml agua
  • Azúcar glas para rebozar

Instrucciones:

  1. Prepara el almíbar: Combina el azúcar y el agua en un cazo. Calienta a fuego medio, removiendo hasta que el azúcar se disuelva. Lleva a ebullición suave y cocina durante unos minutos hasta obtener un almíbar ligero.
  2. Cocina las yemas: Añade las yemas de huevo al almíbar y mezcla bien con una cuchara de madera o espátula de silicona. Cocina a fuego muy lento, removiendo constantemente para evitar que se quemen o se cuajen. Cocina hasta que la mezcla espese y se despegue de los lados del cazo, formando una pasta suave y espesa (aprox. 15-20 minutos). La textura debe ser similar a una natilla espesa.
  3. Enfría y da forma: Retira del fuego y traslada la mezcla a una bandeja para hornear cubierta con papel de hornear. Extiéndela ligeramente para que se enfríe más rápido. Deja que se enfríe por completo a temperatura ambiente (aprox. 1-2 horas).
  4. Forma y recubre: Una vez enfriada, forma pequeñas porciones de la mezcla en bolitas (de unos 2,5 cm de diámetro).
  5. Recubre con azúcar glas: Reboza cada yema en azúcar glas hasta que quede completamente cubierta.
  6. Reposo (opcional): Deja reposar las yemas durante unos minutos después de recubrirlas para que el azúcar glas se adhiera bien.