Albóndigas De Pollo: La Receta Jugosa De La Abuela

Albóndigas de Pollo De la Abuela: Ligeras y Jugosas
Albóndigas de Pollo De la Abuela: Ligeras y Jugosas
Por Javier Romero
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Albóndigas de Pollo "De la Abuela": La Tradición en Versión Ligera

¿Hay algo mejor que ese aroma a comida casera que inunda la cocina? Es la promesa de una mesa feliz. Cuando estas Albóndigas de Pollo empiezan a cocerse lentamente en la salsa, sé que he ganado el día.

No hablamos de esas bolitas secas que parecen corcho, sino de una maravilla tierna y melosa. Esta receta te transportará directamente a la cocina de tu abuela.

Mira, la vida del cocinero es dura. Siempre buscamos platos que sean rápidos, económicos y que gusten a todos, incluidos los más pequeños. Estas Albóndigas de Pollo son mi as bajo la manga, porque utilizan ingredientes básicos, son sorprendentemente ligeras y puedes hacer un lote enorme para congelar.

Además, el pollo molido es mucho más amable con el bolsillo que otras carnes.

Pero el verdadero secreto no está en los ingredientes, sino en la técnica. Después de años haciendo (y a veces, destrozando) albóndigas, he perfeccionado el método. Olvídate de la complicación.

Vamos a por la receta que realmente funciona, la que te garantizará unas Albóndigas de Pollo Caseras espectaculares.

La Ciencia de la Jugosidad: El Secreto de su Textura Tierna

El pollo tiene una gran desventaja: es magro. Y lo magro se seca rápido. Por eso, si simplemente mezclas el pollo molido con huevo y sal, acabarás con un resultado duro. La magia de la jugosidad está en integrar elementos que aporten humedad y estructura a partes iguales.

¿Por Qué Usar Pollo Molido en tus Albóndigas?

Mucha gente prefiere la carne de cerdo o la mezcla de cerdo y ternera por la grasa que aportan. Sin embargo, el pollo molido tiene un sabor más neutro y absorbe mucho mejor el sabor de las hierbas y especias.

Al usar pollo, podemos controlar exactamente la humedad que añadimos, resultando en unas Albóndigas de Pollo mucho más ligeras y digestivas sin sacrificar el sabor. ¡Es la opción más fitness sin que parezca dieta!

Tiempo Total Estimado y Preparación Previa

A veces, la clave del éxito está en la paciencia. La preparación activa solo te tomará unos 20 minutos. El tiempo de reposo es el que marca la diferencia en estas Albóndigas de Pollo .

Si omites la media hora de nevera, corres el riesgo de que se deshagan al sellarlas. No seas impaciente; ¡la nevera es tu amiga!

Cómo Evitar Albóndigas Secas: El Rol del Pan y la Leche

Aquí viene el truco de la abuela, que nunca falla. En lugar de usar pan rallado directamente, usamos panade , que es pan de molde remojado en leche. Este panade esponjoso es nuestro seguro de vida.

El pan absorbe la leche y, al mezclarlo con el pollo, la humedad queda encapsulada dentro de la albóndiga. Cuando se cuecen, esa humedad se convierte en vapor, manteniendo la albóndiga tierna por dentro.

El Sellado Perfecto: Integrando Sabor y Humedad

El sellado de estas Albóndigas de Pollo es crucial. No se trata de freírlas hasta que estén hechas, sino de darles un "golpe de calor" rápido.

Esto sella la superficie (la famosa Reacción de Maillard) creando una costra que concentra el sabor y ayuda a que mantengan su forma cuando pasen al guiso lento. Además, el dorado añade una capa extra de complejidad a nuestra salsa mediterránea.

Perfil de Sabor: La Esencia Mediterránea en la Salsa

Nuestras Albóndigas de Pollo en Salsa Mediterránea necesitan una base de tomate que sea profunda y no ácida. La clave es un sofrito lento con cebolla y ajo, añadiendo una pizca de azúcar para neutralizar la acidez natural del tomate triturado.

El orégano y el laurel aportan esa nota cálida y herbal que grita "comida italiana o española", haciendo de estas Receta Albóndigas de Pollo Jugosas una delicia inolvidable.

Lo que Necesitas para las Albóndigas de Pollo y la Salsa Casera

Te lo digo siempre, la calidad de los ingredientes se nota, especialmente en recetas sencillas como estas. Un buen tomate triturado puede transformar tu plato.

Lista Completa de Ingredientes para la Masa

¡Ojo al dato! La cebolla y el ajo deben estar rallados o picados muy finos. No queremos tropezones grandes que rompan la estructura de las Albóndigas de Pollo .

  • Pollo molido (magro, por favor)
  • Pan de molde (sin corteza) y Leche entera (el dúo dinámico)
  • Huevo (para unir)
  • Cebolla y Ajo (la base del sabor)
  • Perejil fresco picado (no seas tacaño con las hierbas)
  • Sal y Pimienta
  • Pan rallado (solo si la mezcla está demasiado floja, es el plan B)

Elementos Clave para la Salsa de Tomate

El caldo es importante; si solo usas tomate, la salsa puede quedar muy densa. El caldo de pollo le da profundidad.

  • AOVE (Aceite de Oliva Virgen Extra, siempre)
  • Cebolla y Ajo (para el sofrito)
  • Tomate triturado (de buena calidad, insisto)
  • Caldo de pollo o vegetales (caliente)
  • Azúcar (para el equilibrio, fundamental)
  • Orégano y Hoja de laurel

Alternativas Inteligentes para Ingredientes Faltantes (Sustituciones)

No dejes que la falta de un ingrediente te detenga. Siempre hay un plan B en la cocina, sobre todo para estas Albóndigas de Pollo Ligeras .

Ingrediente Faltante Sustitución Viable Notas del Chef
Pollo Molido Pavo molido (molida de pavo) Es casi idéntico en textura y ligereza.
Leche entera Caldo de pollo o agua Úsalo para remojar el pan si necesitas una versión sin lácteos.
Pan de molde Galletas saladas trituradas Solo si estás en apuros, aunque la textura será un poco menos tierna.
Perejil Cilantro (si buscas un toque más audaz) El cilantro le da un toque diferente, ideal si sirves con arroz.

Herramientas Esenciales de Cocina

No necesitas aparatos raros. Una buena cazuela o sartén profunda de fondo grueso es lo único indispensable para el guisado.

Guía Paso a Paso: Cómo Preparar Albóndigas Tiernas y Ligeras

Albóndigas De Pollo: La Receta Jugosa De La Abuela presentation

Ahora sí, ¡manos a la obra! Sigue estos pasos y tus Albóndigas de Pollo de la Abuela te harán famoso entre tus amigos.

Preparación de la Masa: Amasado y Reposo Ideal

  1. El Panade : Remoja las rebanadas de pan en la leche hasta que estén blandas. Exprime suavemente el exceso de líquido; queremos pan húmedo, no empapado. Desmenúzalo bien en un bol grande.
  2. Mezcla Base : Añade el pollo molido, el huevo ligeramente batido, la cebolla, el ajo, el perejil, sal y pimienta.
  3. La Regla de Oro : Mezcla con las manos, justo lo necesario para que se incorporen los ingredientes. ¡No amases! Un amasado prolongado desarrolla la proteína y las albóndigas quedan duras. Si la mezcla está demasiado pegajosa, añade una cucharada de pan rallado, no más.
  4. Formado y Chill : Forma bolitas uniformes. Colócalas en una bandeja y refrigera 30 minutos. El frío ayuda a que la grasa se solidifique ligeramente y a que las Albóndigas de Pollo mantengan su forma al freír.

El Dorado Inicial: Sellando el Exterior para Mantener la Forma

Mientras la salsa se está cocinando, sella las albóndigas. Calienta AOVE en una sartén. Coloca las bolitas dejando espacio entre ellas para no bajar la temperatura de la sartén. Dóralas por todos los lados hasta que estén firmes y doradas, unos 3 4 minutos en total.

Retíralas y resérvalas. Recuerda, solo queremos sellar, no cocinarlas por dentro.

Preparación de la Salsa de Tomate (Desde Cero)

  1. Sofrito Lento : En la cazuela donde vas a guisar, calienta el AOVE. Pocha la cebolla a fuego muy bajo con una pizca de sal, removiendo hasta que esté transparente, dulce y casi caramelizada (8 10 minutos). Añade el ajo y cocina un minuto más, hasta que huela delicioso.
  2. El Tomate y el Equilibrio : Vierte el tomate triturado, el azúcar, el orégano y el laurel. Sazona con sal y pimienta. Lleva a ebullición suave y luego reduce al mínimo. Cocina 15 minutos para que la salsa se espese y se concentren los sabores.

Cocción Lenta en la Salsa: El Punto Clave para la Jugosidad

  1. Guisado : Incorpora las Albóndigas de Pollo selladas a la salsa de tomate. Vierte el caldo de pollo caliente. La salsa debe casi cubrirlas.
  2. Fuego Lento y Mágico : Tapa parcialmente la cazuela y deja que el conjunto hierva muy suavemente durante 20 25 minutos. Durante este tiempo, la albóndiga termina de cocinarse y absorbe la esencia de la salsa, garantizando unas Albóndigas de Pollo en Salsa de Tomate extraordinarias.

Nota Crucial del Chef: La clave del guisado es el fuego lento. Si hierve vigorosamente, las albóndigas se desarmarán y la carne se endurecerá. Queremos un suave borboteo.

Consejos de Chef y Errores Comunes al Cocinar Albóndigas

Una vez, por ahorrar tiempo, no escurrí bien el pan empapado en leche. ¡Desastre total! La mezcla era inmanejable y tuve que tirar media masa. Aprende de mis errores. Mucha gente cree que hacer Albóndigas de Pollo es solo mezclar y freír, ¡y ahí está el error!

Prueba de Sabor: ¿Cómo Saber si la Masa está Perfecta?

Antes de formar todas tus bolitas, coge una pequeña porción de la mezcla (el tamaño de una moneda) y cocínala en una sartén. Pruébala inmediatamente. ¿Está bien de sal? ¿Necesita más hierbas?

Ajusta la sazón en este momento , no después de haber cocinado todo. Este paso es el que separa a un buen cocinero de uno excelente.

El Tamaño Importa: Formando Bolitas Uniformes

Intenta que todas las Albóndigas de Pollo sean del mismo tamaño. Esto asegura que se cocinen de manera uniforme. Usa una cuchara medidora o una cuchara pequeña de helado para dosificar la cantidad.

Si son muy grandes, necesitarán más tiempo de guisado, y si son muy pequeñas, se pueden secar.

Manejo de la Salsa: Evitando que se Espese Demasiado

Si tu salsa de tomate se vuelve muy densa mientras guisas, puedes agregar un poco más de caldo de pollo caliente. Sin embargo, recuerda que debe ser lo suficientemente espesa para cubrir la parte exterior de tus Albóndigas de Pollo , pero no tan líquida que parezca sopa.

Conservación y Meal Prep: Almacenar tus Albóndigas de Pollo

El meal prep es vital. La buena noticia es que estas Albóndigas de Pollo ligeras aguantan muy bien el paso del tiempo.

Refrigeración y Duración Máxima

Una vez cocidas, deja que se enfríen por completo. Guárdalas en un recipiente hermético con suficiente salsa para que queden cubiertas (esto evita que se sequen). Aguantan perfectamente hasta 4 días en el refrigerador.

¡Son ideales para la comida del día siguiente!

Congelación (Cocidas vs. Crudas)

Yo prefiero congelarlas ya cocidas.

  1. Albóndigas Cocidas : Enfríalas por completo en la salsa. Transfiérelas a un recipiente apto para congelación, asegurándote de que la salsa cubra las albóndigas. Duran hasta 3 meses .
  2. Albóndigas Crudas : Colócalas en una bandeja separadas unas de otras. Congela durante 2 horas. Una vez firmes, transfiérelas a una bolsa de congelación. Cocínalas directamente del congelador, añadiendo unos 5 7 minutos extra al tiempo de guisado en la salsa caliente.

Métodos para Recalentar sin que se Sequen

¡Jamás uses el microondas a máxima potencia! El calor directo seca la proteína del pollo rápidamente. Lo ideal es recalentar las Albóndigas de Pollo suavemente en una olla a fuego bajo, cubiertas con su propia salsa.

Si usas el microondas, calienta en intervalos cortos, tapadas, para que el vapor ayude a mantener la humedad.

Acompañamientos Perfectos para la Salsa Mediterránea

Esta salsa es un tesoro y pide a gritos que la mojes con algo. No te conformes con un simple plato, busca algo que realce el guiso. Si eres fanático del pollo, quizás te interese mi receta de POLLO EN SALSA DE QUESO CREMA: Receta Cremosa, Rápida y Deliciosa. . Pero volviendo a nuestras Albóndigas de Pollo , el acompañamiento es fundamental.

  • Arroz Blanco: Un arroz jazmín o basmati absorbe la salsa maravillosamente bien.
  • Puré de Patatas Cremoso: El contraste entre la textura suave del puré y la albóndiga es perfecto.
  • Pan de Pueblo: Necesitas pan crujiente para rebañar hasta la última gota. Es una obligación.
  • Vegetales: Una simple ensalada verde fresca o brócoli al vapor aliñado con aceite de oliva, para contrarrestar la intensidad de la salsa.

Espero que esta Receta Albóndigas de Pollo Jugosas te sirva tanto como a mí. ¡A cocinar se ha dicho! Y recuerda, el truco está en no amasar y no escatimar en el reposo. ¡Disfruta estas Albóndigas de Pollo !

Albóndigas de Pollo de la Abuela: La Receta Jugosa Perfecta

Preguntas Frecuentes sobre Albóndigas

¿Por qué mis albóndigas de pollo quedan secas?

La sequedad suele deberse a un exceso de cocción o a amasar la mezcla demasiado. Para garantizar la jugosidad, asegúrese de incorporar humedad (como el pan remojado en leche) y evite compactarlas excesivamente al formar las bolitas.

Cocinar las albóndigas directamente en la salsa también ayuda significativamente a que absorban humedad y se mantengan tiernas.

Mis albóndigas se deshacen al cocinarlas. ¿Qué estoy haciendo mal?

Esto indica que la mezcla carece de suficiente aglutinante. Asegúrese de que la cantidad de pan rallado (o pan remojado) y huevo sea la adecuada para la cantidad de carne que está utilizando.

Además, refrigerar la mezcla durante al menos 30 minutos antes de formar las bolitas ayuda a que los ingredientes se unan y mantengan mejor su estructura.

¿Puedo sustituir el pollo por pavo molido?

Sí, puede sustituir el pollo por pavo molido sin problema. No obstante, tenga en cuenta que la carne de pavo es naturalmente más magra, lo que puede aumentar el riesgo de sequedad.

Si usa pavo, asegúrese de añadir un chorrito extra de aceite de oliva o utilizar un poco de muslo de pavo en la mezcla para asegurar suficiente grasa y humedad.

¿Cuánto tiempo se pueden guardar estas albóndigas en el refrigerador?

Una vez cocidas y sumergidas en la salsa, las albóndigas de pollo se conservan perfectamente en un recipiente hermético en el refrigerador durante 3 a 4 días. La salsa actúa como un conservante natural, ayudando a que mantengan su frescura y humedad durante este tiempo.

Siempre recaliente hasta que estén humeantes antes de servir.

¿Puedo congelar las albóndigas, y en qué etapa es mejor hacerlo?

Se pueden congelar tanto crudas como cocidas. Si las congela crudas, primero colóquelas en una bandeja para que se endurezcan y luego guárdelas en una bolsa de congelación; durarán hasta 3 meses.

Si las congela cocidas con la salsa, asegúrese de usar un recipiente apto para congelación y descongélelas lentamente en el refrigerador antes de recalentar.

Necesito una opción sin gluten para el aglutinante. ¿Qué puedo usar en lugar del pan?

Para una versión completamente sin gluten, puede reemplazar el pan rallado tradicional por migas de arroz sin gluten, harina de almendras, o avena finamente molida. Si la receta pide pan remojado en leche, simplemente utilice una rebanada de pan sin gluten en su lugar.

Estas opciones actúan como excelentes aglutinantes manteniendo la humedad.

¿Puedo freír o dorar las albóndigas antes de cocerlas en la salsa?

Sí, dorarlas en una sartén con un poco de aceite o en el horno (a 200°C por unos 10 minutos) añade una capa extra de sabor tostado delicioso. Este paso sella los jugos y les da una mejor textura superficial.

Sin embargo, recuerde que deben terminar su cocción en la salsa para asegurar que queden suaves por dentro.

Albondigas De Pollo Jugosas De La Abuela

Albóndigas de Pollo De la Abuela: Ligeras y Jugosas Tarjeta de receta
Albóndigas de Pollo De la Abuela: Ligeras y Jugosas Tarjeta de receta
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Tiempo de preparación:20 Mins
Tiempo de cocción:40 Mins
Servings:4 a 5 porciones

Ingredientes:

Instrucciones:

Información nutricional:

Calories498 kcal
Protein35.4 g
Fat32.0 g
Carbs21.5 g

Información de la receta:

CategoryPlato Principal
CuisineMediterránea
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